Recibido: 15/02/2026 Aceptado: 22/04/2026
Fundamentos epistémicos y pedagógicos de
la comunicación asertiva en el rehabilitador en salud (Revisión)
Epistemic and pedagogical
foundations of assertive communication in health rehabilitation professionals (Review)
Alonso
Zamora Alard. Máster en Bioética Médica. Licenciado en Rehabilitación
Física. Profesor Asistente. Universidad de Ciencias Médicas de Granma. Cuba.
[
azamoralard@gmail.com ] [ https://orcid.org/0000-0003-3985-4620 ]
Rafael Claudio Izaguirre Remón. Doctor en Ciencias Pedagógicas.
Licenciado en Marxismo Leninismo. Profesor Titular. Investigador Titular.
Universidad de Granma. Cuba.
[
rizag19858r@gmail.com
] [ https://orcid.org/0000-0001-6295-3374
]
Yamilka Sosa Oliva. Doctora en Ciencias Pedagógicas. Profesor Titular. Universidad
de Granma. Cuba. [
yamilkasosa@gmail.com ] [ https://orcid.org/0000-0003-4683-7024 ]
Resumen
El
artículo tiene como objetivo caracterizar los fundamentos epistémicos del
proceso de formación de la comunicación asertiva como recurso pedagógico de
carácter formativo que transversaliza el modo de actuación del profesional de
rehabilitación en salud. Se determinan los referidos fundamentos desde un
enfoque integrador que ofrece una mirada renovada a la indagación
sistematizadora de los referentes y presupuestos que justifican el empleo de la
comunicación asertiva como necesidad pedagógica en las ciencias médicas. Desde
el estudio teórico que aplica el análisis de contenido, sobre la base de
considerar la relación entre instrucción-educación-desarrollo como una clave,
se precisa su papel pedagógico y se concluye señalando la importancia de su
estudio para construir estrategias que fortalezcan la formación de los
rehabilitadores en salud como profesionales competentes y comprometidos en un
área estratégica del proyecto social socialista cubano.
Palabras clave: comunicación
asertiva; fundamentos pedagógicos; formación profesional; rehabilitación
Abstract
This article aims to characterize the epistemic
foundations of the process of developing assertive communication as a formative
pedagogical resource that permeates the practice of healthcare rehabilitation
professionals. These foundations are determined from an integrative approach
that offers a renewed perspective on the systematic inquiry into the references
and assumptions that justify the use of assertive communication as a
pedagogical necessity in the medical sciences. Through a theoretical study that
applies content analysis, based on the key relationship between instruction,
education, and development, its pedagogical role is clarified. The article
concludes by highlighting the importance of studying assertive communication to
develop strategies that strengthen the training of healthcare rehabilitation
professionals as competent and committed practitioners in a strategic area of
the Cuban socialist social project.
Keywords:
assertive communication; pedagogical foundations; professional training; rehabilitation
Introducción
La formación del rehabilitador en salud enfrenta el
desafío de integrar los saberes de su actuación técnica con habilidades
comunicativas avanzadas, lo que requiere
de conocimientos sobre habilidades comunicativas que favorezcan una interacción
terapéutica efectiva. En este sentido, la comunicación asertiva se erige como
una competencia clave, pues permite al profesional expresar sus ideas de manera
clara, respetuosa y empática, al tiempo que fomenta la participación activa del
paciente en su proceso de rehabilitación (González, 2019).
En el contexto actual de la
salud, la rehabilitación se ha convertido en un componente esencial para el
bienestar integral de los pacientes. El licenciado en Rehabilitación en Salud
se erige como un profesional clave en este proceso con funciones diversas e
interrelacionadas, que transitan desde la evaluación inicial del paciente hasta
la implementación de programas de rehabilitación personalizados, desempeñando
un rol que va más allá de la sola aplicación de técnicas físicas o
terapéuticas. Cada etapa del proceso requiere una comunicación efectiva para
asegurar que los objetivos terapéuticos se comprendan y se compartan.
Además, la labor de este
profesional requiere de una interacción constante con pacientes y familias que
lo convierten en un mediador de las relaciones entre ellos y otros miembros del
equipo de salud, en las que la comunicación se establece como una herramienta
fundamental para el éxito del tratamiento. Ello implica una capacidad de escucha
activa y empatía para abordar las preocupaciones y expectativas de todos los
involucrados.
En este sentido, es evidente la
necesidad de formar estudiantes de Rehabilitación en Salud con herramientas comunicativas sólidas. En un entorno
donde las enfermedades y discapacidades requieren un enfoque multidimensional,
los profesionales deben estar provistos no solo de conocimientos técnicos, sino
también de habilidades interpersonales que les permitan establecer vínculos de
confianza con los pacientes y sus familias. Ello requiere modos de actuación
que posibiliten un adecuado comportamiento comunicativo, a través de recursos
expresivos que, a su vez, favorezcan la autonomía para la declaración y defensa
de ideas propias, y la sensibilidad para percibir los mensajes de sus
pacientes, sin negar o afectar sus derechos.
Mendoza (2021) coinciden en señalar la necesidad de
integrar la formación comunicativa desde las ciencias básicas, aunque sus
propuestas adolecen de dos carencias fundamentales: primero, no especifican
cómo articular los componentes cognitivos, emocionales y contextuales de la
comunicación; segundo, omiten estrategias pedagógicas para entornos específicos
como la rehabilitación.
Estudiar el nudo crítico de referentes y presupuestos que
posicionan a la comunicación asertiva como un área de formación científica en
la carrera de Rehabilitación en Salud en Cuba, emerge como una necesidad
epistémica para caracterizar los enfoques sobre su papel en el contexto de la
educación en el trabajo, proceso en el cual teoría y práctica se funden como
plataforma epistémica de la educación médica. En tal sentido, este artículo
tiene como objetivo caracterizar los fundamentos
epistemológicos de la necesidad de transversalizar el proceso de formación de
un modo de actuación sustentado en la comunicación asertiva, con el fin de reconocer su carácter de eje de integración de la
pedagogía de las ciencias médicas en Cuba.
Desarrollo
La comunicación se comprende
como un proceso dialéctico en el que confluyen varios actores que han
establecido las bases para formar una teoría. En este orden, la
comunicación en salud ha sido abordada desde diversas miradas en la formación de profesionales
de esta área del conocimiento. Se define como un arte y técnica para informar,
influir y motivar al público en temas de salud, abarcando aspectos desde la
prevención de enfermedades hasta la mejora de la calidad de vida (González,
2019).
En Latinoamérica, diversos investigadores han abordado
esta temática, en especial Mendoza (2021), que abogan por una construcción
interdisciplinaria en la comunicación en salud, mientras que Estévez Abad y
Estévez Vélez (2021) evalúan experiencias docentes, resaltando la necesidad de
una comunicación efectiva en la formación del profesional de la salud. También
se ha señalado cómo la comunicación científica juega un papel importante, como
lo demuestra el trabajo de Trelles et al. (2019), que evalúa estrategias para
socializar resultados investigativos en el ámbito académico.
Por otra parte, investigadores como Suarez-Cid et
al. (2022) destacan la necesidad de perfeccionar la formación en comunicación
social en salud, en relación con el paradigma médico social cubano. Estos
autores han señalado la relación entre comunicación efectiva y calidad
asistencial, e insisten en la necesidad de contar con un instrumento válido
para evaluar competencias comunicativas específicas.
Alfonso et al. (2022) reflexiona sobre la necesidad de favorecer
el desarrollo de habilidades comunicativas en los estudiantes de la salud. En
la misma línea se observan las definiciones de habilidades comunicativas
propuestas por diversos autores, entre ellos: Zaldívar et al. (2025), Hernández
Orobio et al. (2024), Alva
de Alvarez y Robles Justiniano (2025). Se aporta la idea de que, desde una perspectiva más
integral, las habilidades comunicativas se desarrollan principalmente a través
de la relación académico-laboral, en que los estudiantes tienen la oportunidad
de poner en práctica los conocimientos adquiridos en el ámbito educativo,
criterio compartido por los autores.
Al respecto, Vela-Valdés et al. (2018) abordan un tema
relevante al resaltar la importancia del desarrollo de habilidades
comunicativas en estudiantes de salud, lo que lleva al análisis de una
consideración más profunda del contexto laboral y cultural, así como un enfoque
equilibrado entre teoría y práctica. Estos criterios resultan valiosos para la
formación profesional del Licenciado en Rehabilitación en Salud, en tanto,
sustentan el análisis de la comunicación desde un enfoque que privilegie la
relación rehabilitador-paciente-familia, motivando el diálogo e involucrando a
todos los protagonistas, reconociendo sus capacidades y saberes, estimulando la
reflexión y la construcción colectiva del cambio deseado.
Desde este enfoque, es preciso caracterizar el proceso
pedagógico de formación del profesional de Rehabilitación en Salud, para que
consolide un modo de actuación sustentado en la comunicación asertiva, lo que
se realiza desde la identificación de las problemáticas que afectan el referido
proceso, cuyas particularidades se refieren a las áreas siguientes:
·
Fragmentación
disciplinar: los estudios analizados abordan aspectos parciales (comunicación
clínica, habilidades blandas o modelos educativos), sin integrarlos en un marco
comprehensivo. Al respecto, Aguilar et al. (2009) se focalizan en técnicas
asertivas, omitiendo su base neuropsicológica, y Cañuelo
et al. (2019) identifican necesidades formativas, pero no las vinculan con
teorías del aprendizaje situado.
·
Inadecuación
contextual: la investigación revisada de Zamora et al. (2023) extrapola los
modelos médico-paciente al ámbito rehabilitador, ignorando que la comunicación
aquí es triádica (rehabilitador-paciente-familia). Esta situación requiere de
una gestión emocional prolongada debido a tratamientos en los casos crónicos,
lo que demanda adaptación intercultural y asumir la discapacidad como
construcción social.
·
Insuficiencia
metodológica: falta de protocolos que transiten desde la teoría a la práctica
clínica mediante simulaciones basadas en evidencia neurocognitiva, andamiajes
reflexivos para la zona de desarrollo próximo y rúbricas multidimensionales
(cognitivo-emocional-contextual).
Ante estas
limitaciones conceptuales, se propone entender la comunicación asertiva en
Rehabilitación en Salud como un modo de actuación multidimensional que integra:
habilidades cognitivas para adaptar el lenguaje técnico, componentes afectivos
para la regulación emocional, dimensiones pragmáticas para la negociación de
objetivos terapéuticos, y principios éticos que garanticen el respeto a la
autonomía del paciente. Esta concepción supera las visiones fragmentadas al
reconocer que la comunicación asertiva profesional emerge de la articulación de
estos cuatro pilares en contextos reales de práctica, mediante procesos de
educación en el trabajo y reflexión crítica continua.
En la educación en el trabajo, el estudiante de
Rehabilitación en Salud desarrolla como actividad principal la atención al
paciente. Este proceso se estructura desde el vínculo teoría-práctica en
escenarios laborales específicos, mediado por la interrelación
rehabilitador-paciente. Así, la comunicación asertiva se despliega con
particularidades propias de la relación universidad-entidad asistencial,
aspecto que singulariza el proceso formativo y lo diferencia de otros contextos
educativos.
Al precisar los fundamentos epistémicos de la formación
de la comunicación asertiva en la carrera de Rehabilitación en Salud, se parte
de reconocer las bases de la formación de este profesional, sustentadas en las
perspectivas filosóficas, sociológicas, psicológicas y pedagógicas, cuyas ideas
reguladoras se analizan es este artículo. En este sentido se señala que:
-
Desde lo filosófico-cosmovisivo,
para la concepción dialéctico-materialista, la comunicación asertiva es un tipo
de patrón comunicacional que responde al papel de la práctica sociohistórica
transformadora en el contexto de la gnoseología marxista leninista, que tiene
un perfil axiológico sustentado en el reconocimiento de la dignidad humana y la
ética profesional, que promueve el respeto mutuo y la construcción de
relaciones horizontales entre estudiantes, profesores y pacientes.
-
En
el orden sociológico, los fundamentos de la comunicación asertiva están focalizados
en el papel social de la educación como proceso en función de la sociedad, en
especial desde el papel de las agencias y agentes socializadores de la
comunicación en salud; que favorecen comprender cómo se posiciona la
interacción social en escenarios comunitarios y hospitalarios, donde el
estudiante debe aprender a negociar significados y resolver conflictos; en la
misma medida en que contribuye a la cohesión grupal y al desarrollo de
competencias ciudadanas.
-
El fundamento psicológico de la concepción
histórico-cultural, de clara raíz vygotskyana, se
centra en el papel de la actividad y la comunicación en la situación social de
desarrollo. Este fundamento se apoya también en teorías socio-constructivistas
del aprendizaje, abordadas en la psicología humana, las cuales destacan la
importancia de la autoestima y la autorregulación emocional. Desde esta lógica,
cabe afirmar que la asertividad fortalece la
resiliencia y la capacidad de enfrentar situaciones de estrés en la práctica
clínica contribuyendo así un eje transversal del desempeño profesional.
En la educación médica cubana, la educación en el trabajo
emerge como espacio privilegiado para desarrollar comunicación asertiva, donde
los estudiantes enfrentan situaciones reales de negociación y manejo de
conflictos. Desde esta perspectiva analítica, se concibe la socialización como
categoría que determina la naturaleza del proceso de educación en el trabajo
del licenciado en Rehabilitación en Salud, estableciendo las características de
una formación orientada a resolver problemas salud-enfermedad desde un sistema
integrado en que el estudiante es protagonista de su quehacer. La socialización
se despliega desde la actividad, reconociendo al trabajo como elemento educador
fundamental en la formación biomédica.
Para esta reflexión, se considera la educación en el
trabajo como factor de socialización y eje del proceso de
individualización/socialización del futuro profesional, entendido como ente
social activo que responde a las exigencias del modelo profesional. Estas
exigencias promueven la individualización/socialización desde un carácter
multifactorial que reconoce tanto las particularidades del sujeto como las
necesidades sociales, constituyéndose en objetivo esencial del proceso
educativo.
En las entidades laborales se integran los estudiantes en
el entorno profesional desde etapas tempranas de la carrera, garantizando una
formación integral y contextualizada mediante la combinación de teoría
académica con práctica en escenarios reales, basada en problemas de salud
concretos y atención directa a la comunidad (Oviedo-Torres et al., 2020). En
este orden, es necesario reconocer que este proceso no está exento de desafíos,
como las barreras culturales o las diferencias en las expectativas entre
profesionales y pacientes, lo que exige una formación más integral en
competencias interculturales (Maza-de la Torre et al., 2023).
En el proceso formativo de la educación en el trabajo
como contexto académico, la comunicación en salud se define como el arte y
técnica de informar, influir y motivar a diversos públicos sobre temas de salud
(Ratzan, 1996); y en dicho contexto funcionan, desde
el permanente vínculo teoría-práctica, diversos modelos comunicacionales, entre
ellos:
1. Comunicación para el cambio social: enfocado en el
empoderamiento comunitario y la participación activa (Sánchez, 2020; Véliz et
al., 2022, Calero & Paredes, 2025).
2. Comunicación masiva: utiliza medios tradicionales para
difusión amplia.
3. Modelo ecológico: considera múltiples niveles de
influencia en el comportamiento saludable.
Es precisamente en este contexto que se adopta, por los
autores de este artículo, la propuesta del modelo de comunicación asertiva. Es
de significar que, en el orden psicológico, el enfoque de la comunicación
asertiva enfatiza el papel activo de los mediadores en la transformación de la
realidad, promoviendo una educación creativa y no reproductiva. La educación en
el trabajo emerge así como espacio mediador por
excelencia, vinculando teoría y práctica en contextos reales de actividad
asistencial.
La educación en el trabajo exige estrategias pedagógicas
que integren la comunicación asertiva como competencia transversal. Se articula
con métodos activos (aprendizaje basado en problemas, simulaciones clínicas,
trabajo colaborativo) que requieren interacción clara, respetuosa y efectiva,
desde su intencionalidad pedagógica basada en la conversación, el intercambio
activo, el respeto dialogante y la asertividad con un
reforzamiento de patrones cognitivo-conductuales. En consecuencia, la
evaluación formativa se beneficia de la retroalimentación asertiva que orienta
el desempeño sin generar resistencia ni desmotivación, lo cual se potencia
desde su enfoque pedagógico personalizado.
En el ámbito educativo, la comunicación asertiva permite
a los estudiantes participar activamente en su proceso de aprendizaje, fomenta
el respeto mutuo y promueve un ambiente de colaboración (Risco & Guerrero,
2020). Además, esta forma de comunicación es fundamental en la relación entre
los profesionales de la salud y sus pacientes, ya que influye en la calidad de
la atención y en los resultados de la rehabilitación.
En tal sentido, la formación del licenciado en
Rehabilitación en Salud en Cuba se desarrolla en un marco educativo que
promueve la integralidad, el humanismo y la atención al individuo. La
incorporación de la comunicación asertiva en este proceso formativo es esencial
para el desarrollo de habilidades y modos de actuación interpersonales
(Valcárcel & Díaz, 2021). Siguiendo las pautas de este análisis, resultan
categorías clave para la fundamentación teórica de la comunicación asertiva
como proceso pedagógico en la formación profesional del licenciado en
Rehabilitación en Salud en Cuba, las siguientes:
-
Autonomía
profesional: entendida como proceso y resultado del desarrollo de la capacidad
de tomar decisiones responsables en la práctica clínica, asumiendo su
orientación al paciente y las consecuencias de sus actos
terapéutico-rehabilitadores, en tanto emanan de un profesional competente y
comprometido.
-
Empatía
comunicativa: comprensión de las necesidades del paciente y del equipo de
trabajo, como base para el establecimiento de relaciones profesionales en que
esté presente el componente afectivo de la práctica de salud, expresión
peculiar del humanismo de la concepción cubana de salud para todos.
-
Retroalimentación
pedagógica: caracterizada por el uso de la comunicación asertiva para guiar el
aprendizaje, no solo en la atención a grupos estudiantiles, sino en la propia
educación para la salud de pacientes y familiares.
-
Resolución
de conflictos: en función del manejo constructivo de discrepancias que pueden
surgir en los procesos docente-atencionales-investigativos propios de la
educación en el trabajo, sin generar resistencia ni desmotivación.
-
Modo
de actuación que transparente el perfil ético del profesional: coherencia entre
valores profesionales y prácticas comunicativas.
Desde este enfoque, se refuerza la relación pedagógica
esencial entre instrucción-educación-desarrollo y se privilegia que la educación
en el trabajo en Cuba se conciba como el espacio donde se consolidan las
competencias profesionales. Aunque la Educación Superior cubana trabaja sobre
la base de objetivos que se articulan para construir modos de actuación
profesionales, de lo que se trata es de formar un modo de actuación
comunicativo resiliente en el rehabilitador físico, como parte de su formación
profesional.
Con estos fundamentos epistemológicos, los autores
defienden que la novedad de un enfoque de comunicación asertiva desde la
educación en el trabajo para la formación del licenciado en Rehabilitación en
Salud, debe proyectarse hacia una lógica epistémica propia. Esta lógica toma
como dinamizador la relación socio-profesional, y articula tres dimensiones sistémicas:
fundamentos epistemológicos (integración crítica de
enfoques filosóficos, psicológicos y pedagógicos); componentes estructurales
(habilidades cognitivas, emocionales y pragmáticas); y estrategias de
implementación (metodología basada en educación en el trabajo con evaluación
auténtica). De ello emerge la integralidad transformadora autorregulada, cualidad
que singulariza al desarrollo de la comunicación asertiva, convirtiendo la
educación en el trabajo en verdadera educación profesional.
Conclusiones
La comunicación asertiva ha pasado de ser un elemento
inexistente a ser un componente declarado pero no
garantizado en la formación, constituyéndose hoy en una necesidad de
perfeccionamiento para lograr el perfil integral que el sistema de salud
demanda. La comunicación asertiva se considera una tendencia actual en el
perfeccionamiento de los modos de actuación profesionales del licenciado en
Rehabilitación en Salud por sus características distintivas: mejora la relación
profesional-paciente, reduce conflictos y malentendidos, favorece el
empoderamiento del paciente y mejora el ambiente laboral.
El desarrollo de la comunicación asertiva en estudiantes
de Rehabilitación en Salud requiere con urgencia marcos teóricos más
integradores que superen las actuales dicotomías entre lo filosófico, lo
sociológico, lo psicológico y lo pedagógico. Solo mediante esta integración
crítica será posible formar profesionales capaces de comunicarse asertivamente
en los complejos y cambiantes escenarios de la práctica clínica contemporánea.
La comunicación asertiva en Rehabilitación en Salud es
una competencia compleja que articula fundamentos filosóficos (epistemología
dialéctico materialista), sociológicos (comunidades de práctica), psicológicos
(procesos cognitivos emocionales) y pedagógicos (desarrollo sistémico). Su
formación integral sobrepasa al adiestramiento
técnico y demanda una perspectiva crítica y transformadora.
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