Recibido: 20/02/2026            Aceptado: 21/06/026

 

El proceso de motivación profesional en las Escuelas Militares Camilo Cienfuegos. Teoría e historia (Original)

The process of professional motivation at Camilo Cienfuegos Military Schools. Theory and history (Original)

 

Octavio Mencriff Lowry. Licenciado en Ciencias Militares. Máster en Educación. Escuela Militar Camilo Cienfuegos, Manzanillo, Granma, Cuba. [ omencriff@gmail.com ]

[ https://orcid.org/0009-0006-8231-2543]

 

Alexis Benancio Álvarez Cortés. Licenciado en Español Literatura. Doctor en Ciencias Filológicas. Profesor Titular.  Universidad de Granma. Cuba.

[aalvarezc54@gmail.com ]   [ https://orcid.org/0000-0003-1601-4186]  

 

Resumen                                                                                     

El artículo aborda el problema de la preparación de los estudiantes de las escuelas militares Camilo Cienfuegos para la elección autodeterminada de continuidad de estudios superiores en carreras militares. Tiene como objetivo analizar los fundamentos sociológicos, psicológicos y pedagógicos que sustentan el proceso de motivación de los camilitos, así como del comportamiento histórico de dicho proceso en el contexto del proceso docente educativo que se desarrolla. Se utilizaron métodos teóricos y empíricos de investigación, entre ellos: histórico-lógico, analítico-sintético, inductivo-deductivo, estudio documental, entrevistas, los que permiten revelar las principales teorías, categorías y conceptos que actualmente permiten abordar el tema, así como revelar hechos y consecuencias acontecidos en el decursar histórico de las escuelas militares Camilo Cienfuegos en Cuba. El estudio refleja la necesidad de sustentar en concepciones teóricas contemporáneas el trabajo  motivacional de los camilitos, a partir de los logros que se aprecian en el recorrido histórico de 60 años de trabajo formativo que se expone, el cual evidencia la necesidad del tratamiento al conjunto de influencias y acciones educativas, concebidas desde el claustrillo, dirigidas a motivar a los jóvenes hacia la elección consciente de la profesión militar y de un perfil y especialidad como sentido de vida.

Palabras clave: proceso docente educativo; motivación; formación vocacional; orientación profesional

Abstract

This article deals with the preparation of students at Camilo Cienfuegos Military Schools for the self-determined choice of continuing higher education in military careers. Its objective is to analyze the sociological, psychological, and pedagogical foundations that support the motivational process of these students, as well as the historical development of this process within the context of the educational process. Various theoretical and empirical research methods were employed, including historical-logical, analytical-synthetic, inductive-deductive, documentary research, and interviews. These methods reveal the main theories, categories, and concepts currently used to address the topic, as well as highlighting events and consequences that have occurred throughout the history of Camilo Cienfuegos Military Schools in Cuba. This study reflects the need to back up the motivational work of these students in contemporary theoretical frameworks, based on the achievements observed in the sixty-year history of the educational work presented, which demonstrates the necessity of addressing the full range of educational influences and actions, conceived within the teaching staff, aimed at motivating young people toward the conscious choice of a military profession and a specific profile and specialty, as their life's purpose.

Keywords: teaching-learning process; motivation; vocational training; professional orientation

Introducción

En las escuelas militares Camilo Cienfuegos (EMCC) de Cuba, el proceso docente educativo (PDE) persigue formar un bachiller capaz de sentir amor por la vida y el arte militares y despertar en él una fuerte motivación hacia la profesión militar, evidenciada en su propósito de continuar estudios en algún Instituto Docente de Nivel Superior (IDNS) de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) de Cuba, para su formación como oficial.

En el año 2018 se definió la metodología de realización del trabajo de formación vocacional, orientación profesional, captación y selección para el ingreso a las Escuelas Militares Camilo Cienfuegos e instituciones docentes de nivel superior de las FAR, para precisar el conjunto de influencias y acciones educativas dirigidas a motivar a los jóvenes hacia la elección autodeterminada, consciente, de la profesión militar y de un perfil y especialidad como un sentido de su vida.

En correspondencia con ello, el Manual para la Dirección del PDE en las EMCC (Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias [MINFAR], 2019), considera:

Proceso Docente Educativo es el sistema de actividades e influencias diseñado para lograr la enseñanza y la educación de los alumnos, constituyendo el eje principal de la institución. Este se materializa en el cumplimiento del plan y los programas de estudio, en las actividades extradocentes que se planifican para el alumno y en la vida diaria de este en la EMCC. (p.13)

La valoración de los resultados obtenidos en el proceso docente educativo, a pesar de evidentes avances,  reclaman un dominio por los docentes de la teoría contemporánea que sustenta el perfeccionamiento continuo de su ejecución y, en particular, para la aplicación efectiva del sistema de formación vocacional y orientación profesional establecido en estas instituciones, como vía para desarrollar la motivación de los estudiantes hacia las carreras militares de nivel superior; para ello, se precisa de la incidencia activa de los agentes educativos que se agrupan, ante todo en el claustrillo, órgano teórico-metodológico que coordina la estrategia de motivación del grado, a partir de las exigencias que existen para este tipo de estudiante.

En el artículo se presenta un análisis valorativo de fundamentos teóricos (sociológicos, psicológicos y pedagógicos) que sustentan el proceso de motivación de los camilitos y un acercamiento a la historia de dicho proceso en las escuelas militares Camilo Cienfuegos, desde la creación de estas instituciones, hace ya 60 años, hasta la actualidad, como necesario punto de partida para su perfeccionamiento. 

Materiales y métodos

Para el desarrollo del estudio fueron utilizados métodos del nivel teórico, entre ellos: el histórico-lógico, el analítico-sintético, el inductivo-deductivo, el estudio de fuentes teóricas, que permitieron revelar hechos y consecuencias acontecidos en el decursar histórico de las EMCC en Cuba, así como en el estudio previo al estado del arte, con el abordaje teórico de sustentos sociológicos, psicológicos y pedagógicos necesarios para desarrollar el trabajo motivacional que corresponde acometer a estas instituciones educacionales, a través de la ejecución del sistema de trabajo de formación vocacional y orientación profesional de los camilitos, insertado en el desarrollo del proceso docente educativo. Se emplearon también métodos empíricos: entrevistas (a fuentes vivas: once trabajadores, incluyendo fundadores, de estas escuelas en varias provincias del país) y análisis documental (de planes de estudio y normativas ministeriales e institucionales de distintos períodos, relativas al tema investigado).

Análisis y discusión de los resultados

Algunas premisas teóricas del proceso de desarrollo de la motivación hacia la profesión militar

La motivación de los estudiantes de las escuelas militares Camilo Cienfuegos (EMCC) hacia las carreras militares constituye un problema científico-pedagógico de gran actualidad en este tipo de institución. Desde una perspectiva sociológica, el proceso de motivación de los estudiantes de las EMCC (conocidos como camilitos por todo el pueblo cubano) se comprende como un fenómeno atravesado por determinaciones sociales, institucionales y subjetivas que interactúan en la configuración de la identidad vocacional, la cual es estudiada por Woodruff et al. (2024).

Respecto a la relación dialéctica entre lo social y lo individual, un principio sociológico fundamental, asumido por la investigación pedagógica cubana, plantea que la labor pedagógica no puede obviar las determinaciones sociales que actúan sobre los estudiantes. Esto implica reconocer que la motivación de los jóvenes hacia las carreras militares no se forma en el vacío, sino en el contexto de un entramado de influencias sociales: la familia, la comunidad, los medios de comunicación, la tradición histórica de lucha del pueblo cubano y el prestigio social de las FAR.

En este sentido, investigaciones recientes en sociología militar (Aja-Valle et al., 2024) han demostrado que los incentivos que movilizan a los jóvenes hacia la carrera militar son predominantemente altruistas, de proceso (interés intrínseco por la profesión) y afectivos (prestigio y confianza institucional), por encima de los factores estrictamente económicos. Estos hallazgos son plenamente aplicables al contexto cubano, donde el testimonio de estudiantes de las EMCC revela que la motivación se nutre de la admiración por la historia revolucionaria, el orgullo de pertenecer a las FAR y la vocación de servicio al país.

Por otra parte, la investigación sociológica ha identificado consistentemente a la familia como uno de los principales agentes de socialización en la formación de la aspiración profesional militar (Griffith & Ben-Ari, 2020). En las EMCC, esta influencia se manifiesta en el testimonio de estudiantes que refieren que sus abuelos o padres fueron combatientes y les inculcaron el amor por la profesión militar. La transmisión intergeneracional de valores patrióticos y militares opera como un mecanismo de reproducción social que, lejos de ser determinista, se combina con otros factores motivacionales.

También se plantea hoy la consideración de la motivación negativa como reverso del proceso. Al respecto, la sociología militar reciente (Woodruff et al., 2024) señala que las motivaciones negativas (experiencias que generan desafección o percepciones adversas sobre la profesión) pueden tener un impacto superior al de las motivaciones positivas en la decisión de abandonar la organización. En el contexto de las EMCC, esto se traduce en la necesidad de atender no solo a los factores que atraen a los estudiantes, sino también a aquellos que pueden generar rechazo o desmotivación, como las percepciones sobre el esfuerzo y sacrificio que implican las carreras militares en general.    

En este proceso, el enfoque histórico-cultural de Vigotski (y seguidores) constituye el fundamento teórico-metodológico que articula las dimensiones sociológica y psicológica en la investigación sobre motivación profesional en Cuba. Desde esta perspectiva, la motivación no es un atributo intrapsíquico aislado, sino una formación psicológica compleja que emerge de la interacción del sujeto con su contexto sociocultural y que se desarrolla a través de la actividad y la comunicación. El concepto de niveles de ayuda, de raigambre vigotskiana, es central: implica que la intervención pedagógica debe ajustarse a las zonas de desarrollo próximo de los estudiantes, ofreciendo apoyos graduales que les permitan avanzar desde la dependencia hacia la autonomía en su proceso de elección profesional.

Como parte de los fundamentos pedagógicos del proceso de motivación, se ha constatado que la pedagogía cubana ha desarrollado un cuerpo significativo de investigación y práctica en torno a la orientación profesional y la motivación hacia carreras militares en las EMCC, con énfasis en estrategias sistémicas y en la articulación de lo curricular y lo extracurricular.

Los fundamentos pedagógicos del aprendizaje experiencial (Kolb, 1984) y del aprendizaje vicario (Bandura, 1986) resultan particularmente pertinentes para comprender cómo los estudiantes de las EMCC construyen su motivación. A través de experiencias directas (visitas a unidades, ceremonias de guardia de honor, entrenamientos) y de la observación de modelos de rol (oficiales, instructores, veteranos), los estudiantes internalizan los valores, las normas y las competencias propias de la profesión militar.

En la actualidad, diversos investigadores (Butler et al., 2026; Salinas-Navarro & Palma-Mendoza, 2026; Gupta & Kumar, 2026; Stoyanova Bond et al., 2026), han demostrado la eficacia del aprendizaje experiencial y vicario para el desarrollo de la motivación y la formación profesional en contextos diversos (medicina, ingenierías y otros) y sus propuestas y aportes se consideran aplicables al trabajo de formación vocacional y orientación profesional que se requiere para favorecer la preparación de los camilitos para la elección autodeterminada de la profesión militar, por lo que resulta conveniente la actualización teórica permanente de los docentes y oficiales, organizados en los claustrillos. 

La formación vocacional y la orientación profesional son reconocidas como tareas primordiales en las EMCC. Esto implica que la motivación profesional no se deja al azar o a la mera exposición a la cultura militar, sino que es objeto de una intervención pedagógica deliberada que incluye el diagnóstico de intereses profesionales, la información sobre las carreras militares disponibles, el acompañamiento en la toma de decisiones y el desarrollo de habilidades de autoconocimiento y proyección de futuro.

¿Cuál ha sido el comportamiento histórico del proceso de motivación de los estudiantes de las escuelas militares Camilo Cienfuegos para la elección autodeterminada hacia la profesión militar? Las EMCC atesoran una historia de 60 años ya (1966-2026), cuyo estudio parte de la consulta obligada del proceso renovador de las FAR de Cuba, en el cual el pueblo ha sido su miembro permanente, lo que se refleja en los valores de lealtad y de fidelidad a nuestro líder histórico, Fidel, y a la Revolución Cubana.

Para determinar las regularidades y tendencias históricas del asunto que se investiga, es necesario precisar los hitos trascendentales que marcan las etapas de estudio, los cuales se enmarcan en el surgimiento de las EMCC en 1966 y van unidos al proceso de desarrollo en varios momentos de las revoluciones educacionales llevadas a cabo en nuestro país. De esta manera, se consideran los siguientes cinco hitos: creación de las EMCC; conversión en escuelas vocacionales de Preuniversitario Militar (diversificación científica); especialización temprana y convenios directos con universidades (masificación y estructura piramidal); reestructuración durante el Periodo Especial y programas de la Batalla de Ideas (enfoque en excelencia y selectividad); y articulación con la IDNS de las FAR e Instituciones de Enseñanza Superior (IES) del país y enfoque en proyectos de vida (profesionalización integral).

Por lo que se determina realizar el estudio en las siguientes etapas:

Primera etapa (1966 – 1973). Primicias del trabajo de motivación hacia carreras militares en las EMCC.

Segunda etapa (1974 – 1979). Desarrollo de la motivación hacia carreras militares en las EMCC, en función de la diversificación científica de los estudios superiores.

Tercera etapa (1980 – 1989). Intencionalidad del trabajo de motivación hacia carreras militares en las EMCC, a partir de la masificación y en respuesta al logro de una estructura piramidal en la continuidad de estudios.

Cuarta etapa (1990 – 2009). Reestructuración del trabajo de motivación hacia carreras militares en las EMCC, en respuesta a las nuevas condiciones del país.

Quinta etapa (2010 – hasta la actualidad). Perfeccionamiento e intensificación del trabajo de motivación para la continuidad de estudios en carreras militares y otras, al servicio de las FAR.

Para desarrollar el estudio histórico se determinaron los siguientes indicadores:

·                     Orientación del proceso docente educativo en las EMCC para el trabajo de formación vocacional y de orientación profesional de los camilitos hacia las carreras militares de nivel superior.

·                     Características del proceso de motivación de los camilitos hacia carreras militares en las EMCC.

A continuación, se realiza el análisis del comportamiento de los indicadores determinados en cada etapa histórica:

Primera etapa (1966 – 1973). Primicias del trabajo de motivación hacia carreras militares en las EMCC

Esta etapa estuvo centrada en darle continuidad al legado emanado del Ejército Rebelde, y tuvo por esencia  proyectar  la educación  a los estudiantes que aspiraban a convertirse en oficiales de las jóvenes Fuerzas Armadas Revolucionarias, lo que devino en causa fundamental para que en el año 1966 se crearan las escuelas militares Camilo Cienfuegos, bajo la idea del entonces ministro de las FAR, General de Ejército Raúl Castro Ruz, la cual resultó abrazada por muchos compañeros y compañeras, en especial Celia Sánchez Manduley. De esta manera, fue fundada la primera escuela de camilitos - como cariñosamente las llama nuestro pueblo - en el lugar conocido con el nombre de Baracoa, en Ciudad Habana, la que se conoció entonces como unidad militar 4914, en recordación al número que tuvo como prisionero en la Isla de Pinos el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

Sus inicios estuvieron determinados por el objetivo de educar a los hijos de los mártires y miembros del victorioso Ejército Rebelde. En estos primeros años, el nivel de escolarización – aún no muy alto entonces en nuestro país - y la necesidad de oficiales para el completamiento cualitativo y cuantitativo de las FAR, determinaron la presencia en la matrícula de estudiantes solo del sexo masculino, de la Educación Primaria y Secundaria Básica, quienes en muchos casos continuaban sus estudios militares en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y otros países del entonces campo socialista, en determinadas especialidades que eran las que más se necesitaban en esos momentos. Esto posibilitaba un mayor tiempo de influencia de formación militar en los alumnos, desde una edad más temprana, aunque los colectivos de docentes y oficiales no contaban en realidad con la preparación científico-pedagógica sólida para la labor motivacional.

La coyuntura política y militar, el fervor de patriotismo  motivado por las transformaciones realizadas en el ámbito social, y el propio enfrentamiento a las acciones contrarrevolucionarias que se producían, unidos al ejemplo personal y la conjunción de palabra y acción de los principales dirigentes de la Revolución, permitían a los estudiantes - hijos de héroes, mártires, oficiales del Ejército Rebelde, obreros, campesinos y de algunos intelectuales - prepararse conscientemente y mostrar una alta motivación para integrar las Fuerzas Armadas Revolucionarias, sin la necesidad de tener que atenderse con tanto énfasis la formación vocacional, orientación profesional y de formación de valores y, en específico, de motivarlos hacia la profesión militar, pues confiaban y creían en la Revolución, de la que solo percibían beneficios; especialmente algunos de ellos fueron alfabetizados durante la primera Revolución Educacional llevada en el país.

El sistema de estudio para este tipo de enseñanza fue elaborado por el Ministerio de Educación (MINED). En él se cursaban los mismos programas de las escuelas primarias y secundarias básicas y los preuniversitarios y, a nivel de escuela, se dirigía el PDE por los jefes de cátedra de cada asignatura, asesorados por metodólogos del MINED.

La formación académica de estos alumnos estaba basada fundamentalmente en los principios del Marxismo – Leninismo y martianos, por lo que la formación vocacional y orientación profesional que se desarrollaba incipiente e improvisadamente les reforzaba la preparación e intereses para continuar sus estudios medios, básicos o superiores, según procediera, para ser oficiales de las FAR en cualquier especialidad que necesitara el nuevo organismo armado para defender la libertad alcanzada por el Ejército Rebelde.

En el comportamiento de los indicadores en la etapa analizada se aprecian, como características:

·                     Respecto al PDE, para su desarrollo en la Educación Primaria y Secundaria Básica, las EMCC contaban con una estructura de organización única en cuanto a lo docente y metodológico, al trabajo educativo, militar y administrativo; se dirigía por los jefes de cátedra de cada asignatura y a nivel de centro, pues no se contaba con una estructura metodológica de nivel nacional propia del MINFAR, que se encargara de ello.

·                     Respecto al trabajo de motivación hacia carreras militares, se apreciaba una elevada motivación de los niños y adolescentes por estudiar en estas instituciones, en muchos casos provenientes de familias de mártires y combatientes de la lucha insurreccional e inspirados en el ejemplo histórico del Comandante Camilo Cienfuegos, el Señor de la Vanguardia, por lo que puede aseverarse que no se realizaba un trabajo educativo intencionado y científicamente concebido para lograr los objetivos con que se crearon estas escuelas, .

Segunda etapa (1974 – 1979): Desarrollo de la motivación hacia carreras militares en las EMCC en función de la diversificación científica de los estudios superiores

Esta segunda etapa marca su comienzo en el año 1974, y marca un cambio importante en la concepción del PDE, al introducirse la condición de vocacional para estas escuelas, que comienzan a subordinarse al MINED y a los órganos del Poder Popular. Como aspecto destacable, es en esta etapa cuando se establece la entrada de estudiantes del sexo femenino a las escuelas, lo que permitió a las adolescentes la posibilidad de formarse como oficiales de las FAR. Ello evidenció un paso de avance con respecto a la primera etapa.

Además, se establecen requisitos de ingreso más exigentes en cuanto a: índice académico, realización de chequeos médicos, así como pruebas de ingreso en las asignaturas Matemática, Español e Historia. Por otra parte, se crea a nivel nacional el Departamento de EMCC en el Ministerio de las FAR, encargado de realizar la dirección metodológica del PDE en estas instituciones.

En este período, en casi todas las provincias se construyen nuevas instalaciones destinadas a las escuelas militares Camilo Cienfuegos, con la característica de que ya en ellas solo ingresaban alumnos con 9no grado aprobado, para vencer la Educación Preuniversitaria. En la concepción del programa de estudio se aprecia un alto grado de academicismo, dado en el requisito esencial para la opción de una carrera de nivel superior, lo que hace obviar en alguna medida la integralidad del alumno para esta selección y la función de la escuela como formadora de la motivación por la profesión militar, afectada por no transformarse aún de manera apreciable la preparación científico-pedagógica de los docentes y oficiales con ese fin.

El desarrollo y consolidación de las FAR permitió otras opciones a los camilitos, al poder seleccionar también carreras que no necesariamente se estudiaban en los centros de enseñanza militar y sí en otras universidades, incluso en el extranjero. Por ello, el trabajo de formación vocacional y orientación profesional para la motivación hacia carreras militares aprovechaba el interés de los adolescentes por el estudio de carreras militares de diferentes perfiles, con mayor perspectiva de desarrollo profesional, surgiendo e incentivándose la continuidad de estudios en las carreras relacionadas con la aviación, defensa antiaérea y la marina de guerra; además, existía la oportunidad de realizar esos estudios en el extranjero. También constituía un incentivo motivacional la posibilidad de ser oficial para cumplir misiones internacionalistas, destacándose la 11na graduación de Cadetes, en que la mayoría de sus integrantes provenían de las escuelas vocacionales militares Camilo Cienfuegos (EVMCC).

El proceso pedagógico en las EVMCC estaba organizado por asignaturas, con un jefe de cátedra que se encargaba del control del cumplimiento de los programas, la aplicación correcta del sistema de evaluación y el trabajo metodológico. En estos centros, en los que en aquel entonces no se hablaba de la motivación por la profesión militar, esta decisión se estableció aún con más fuerza, debido a la preferencia de los alumnos por su cercanía a la ciudad y a las condiciones de disciplina y de vida que les ofrecían las EMCC.

De igual manera, se fortaleció la concepción de garantizar a cada camilito una carrera, teniendo en cuenta sus resultados académicos y sus intereses personales. Este período no se caracterizó por la existencia de alto número de deserciones escolares. El sistema permitía a quienes no desearan formarse como oficiales de las FAR, la oportunidad de elegir otra profesión. Las variables de género y el rendimiento académico influyeron mucho en la elección de una carrera militar. Debido a que el escalafón se hacía por separado (uno para hembras y otro para varones, sobre la base del índice académico), el otorgamiento de las carreras se realizaba de forma separada. De igual forma, se diferenciaba entre carreras de determinadas especialidades para las hembras y otras solo para los varones.

El trabajo de motivación hacia carreras militares se limitaba hasta entonces solo al desarrollo de actividades aisladas, fragmentadas, improvisadas; comenzó entonces la labor con los círculos de interés científico-técnicos; se iba trazando la estrategia de suplir la carencia de profesionales y técnicos, por la formación de los profesionales a tono con las nuevas exigencias sociales y las necesidades del momento histórico que vivía el país. Se decidió entonces reforzar el trabajo de las cátedras con un oficial jefe para cada grado y pelotón, lo que, entre otras ventajas, facilitaba la proyección de actividades para la motivación aspirada.

El estudio del comportamiento de los indicadores permitió revelar como características de esta etapa a los siguientes:

·                     Respecto al PDE, la condición de vocacional que adquieren estas escuelas conlleva al establecimiento de requisitos de ingreso y permanencia de mayor exigencia, así como el surgimiento necesario del Departamento de EMCC en el organismo central (MINFAR) para dirigir metodológicamente el PDE en estas instituciones, con nuevas proyecciones u opciones para la continuidad de estudios en carreras hasta entonces no incluidas y la admisión de acceso a jóvenes del sexo femenino a estas escuelas.

·                     En cuanto al trabajo de motivación hacia carreras militares, se caracteriza por la atención, ahora más intencionada, por el estudio de carreras militares de nuevos perfiles, con mayor perspectiva de desarrollo profesional,  por lo que el plan de plazas para los estudios superiores en las IDNS de las FAR y de IES del país se estableció por género y por rendimiento académico y vinculado a las necesidades y exigencias de la defensa del país, lo que significó un incremento de la motivación en los camilitos.  

Tercera etapa (1980 – 1989). Intencionalidad del trabajo de motivación hacia carreras militares en las EMCC, a partir de la masificación y en respuesta al logro de una estructura piramidal en la continuidad de estudios

Durante este decenio, el sistema alcanza su máxima expansión. Existían EVMCC en casi todas las provincias. Con la creación del Sistema de Ingreso a la Educación Superior (década de 1980), se establecen convenios directos entre las EVMCC y las universidades, los institutos politécnicos e IDNS de las FAR (como el Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría). Se comienza la especialización temprana en los estudiantes, para lo que se divide el sistema de escuelas y se especializan, según las futuras carreras a las que se inclinen los camilitos, en EVMCC de perfil de mando y en EVMCC de perfil de Ingeniería Mecánica y Electrónica.

Se continúa manteniendo, en buena medida, la concepción del proceso docente educativo de la segunda etapa, pero con una mayor exigencia en la aplicación del sistema de evaluación, lo que incluyó elevar a 70 puntos el mínimo para considerarse aprobado en cualquier tipo de evaluación.

El trabajo metodológico de las asignaturas y cátedras cobró un mayor rigor y una atención priorizada. Además, se incluyeron dentro del plan de estudio nuevas asignaturas, como Informática, Apreciación del Arte y dos idiomas (ruso e inglés). Se estableció un mecanismo para captar a los estudiantes de mayor expediente académico y vocación para la defensa, consolidando la pirámide de selección profesional, mediante el trabajo coordinado con la Sociedad de Educación Patriótico-Militar (SEPMI). Así, el proceso de captación y selección de los aspirantes a camilitos cambió drásticamente: se elevó su rigor para convertirlo en un filtro para la excelencia.

Este período marcó una apreciable elevación en el rendimiento académico de los educandos, tanto para su ingreso como para su permanencia en la institución, debido a que los parámetros de ingreso a las EVMCC exigían un índice académico, en cada año de estudio de la Secundaria Básica y, al concluirla, de más de 90 puntos para las hembras y de 85 para los varones; además, eran sometidos a un examen médico y una prueba de aptitud, así como para mantenerse en la escuela se les exigía un índice de 85 puntos, para ambos sexos.

El sistema permitía que el trabajo de formación vocacional y orientación profesional fuera más específico hacia las carreras militares. Las variables de género y el rendimiento académico influyeron mucho en la continuidad de estudio en una carrera militar. Debido a que el escalafón se hacía por separado (uno para hembras y otro para varones) y sobre la base del índice académico, el otorgamiento de las carreas se realizaba de forma separada. De igual forma, se diferenciaba entre carreras de determinadas especialidades para las hembras y otras solo para los varones.

El trabajo de motivación hacia carreras militares se limitó solo al desarrollo de actividades aisladas; comenzó entonces la labor con los círculos de interés científico-técnicos con la cooperación estrecha de la SEPMI; se iba trazando la estrategia de suplir la carencia de profesionales y técnicos, para la formación de los profesionales a tono con las nuevas exigencias sociales y las necesidades del momento histórico que vivía el país. Se reforzó el trabajo de las cátedras con un oficial jefe para cada grado y pelotón.

Los estudiantes eran motivados y orientados hacia perfiles específicos (mando o ingeniería mecánica - electrónica) desde los primeros años del Preuniversitario, basándose en pruebas de aptitud psicotécnica. Debe señalarse que en los finales de los años 1980 y principios de los 90 se subraya un nuevo recorrido histórico del problema, con acontecimientos como la caída de la URSS y los países socialistas de Europa, el surgimiento de un nuevo orden económico mundial, la globalización neoliberal y el intento de colonizar al mundo. Estos temas tan actuales y escabrosos han marcado huellas en el desarrollo social y en la formación de la nueva generación en el país.

El análisis del comportamiento de los indicadores permitió revelar como características de esta etapa las siguientes:

·                     Respecto al PDE, se establecen convenios directos entre las EVMCC y las instituciones de nivel superior del país, se instituyen requisitos de ingreso y de permanencia de mayor exigencia, así como se instaura la formación de bachilleres con una fuerte base científico-técnica, por lo que el trabajo de motivación se realiza de forma más intencionada. Por otra parte, surge el Departamento de EMCC en el Ministerio de las FAR, encargado de realizar la dirección metodológica del PDE en estas instituciones.

·                     En cuanto al trabajo de motivación hacia carreras militares, se caracteriza por su intencionalidad, orientando a los estudiantes hacia perfiles específicos (de mando, ingeniería civil, mecánica, electrónica) desde los primeros años del bachillerato, basándose en pruebas de aptitud psicotécnica, se incrementa y se diversifica los estudios de nivel superior en el extranjero. Se constata una mayor motivación de los estudiantes hacia las carreras militares mediante los círculos de interés científico-técnicos con la cooperación de la SEPMI.

Cuarta etapa (1990 – 2009). Reestructuración del trabajo de motivación hacia carreras militares en las EMCC, en respuesta a las nuevas condiciones del país

En esta etapa, el gobierno cubano y el PCC, desde los primeros años de la década del 90, comenzaron a tomar una serie de medidas que permitieran la sobrevivencia de la sociedad socialista y salvar las conquistas alcanzadas por la Revolución, pero a un costo económico, político y social que, de una manera directa o indirecta, repercute en las FAR y, en particular, en las EMCC. A esto se unen las nuevas concepciones del imperialismo yanqui en cuanto a su política exterior y el desarrollo de sus fuerzas armadas para lograr el objetivo de su escalada en el mundo. La crisis económica tras la caída del campo socialista provocó una reestructuración profunda del sistema educativo y militar.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias apremiaron la necesidad de adentrarse en un proceso de perfeccionamiento y redimensionamiento que permitiera, con menos costo y efectivos, garantizar la defensa de las conquistas del pueblo, con oficiales preparados integralmente, con mejores condiciones para cumplir las misiones profesionales. En un primer momento fue aconsejable el cierre o conversión de muchas EMCC debido a la crisis, por lo que cambia la misión de las EMCC. Sin embargo, al comienzo de la primera década del siglo XXI, se construyen nuevas EMCC en el marco de la Batalla de Ideas.

El término y la condición de vocacional desaparece; sin embargo, se consolidad el desarrollo del PDE, a pesar de que en esta etapa se producen transformaciones transcendentes en la educación cubana; en las EMCC el proceso se mantiene organizado por cátedras (asignaturas) para la exigencia y cumplimiento de los programas de estudios y el trabajo metodológico, con un enfoque de excelencia y selectividad sobre la concepción de la formación integral del camilito en su desarrollo físico, intelectual, ético y emocional en un escenario de interacción (camilito - instituciones militares - sociedad) . Como parte de la reestructuración de las EMCC, se restablecen requisitos de ingreso más exigentes en cuanto a: índice académico (más de 85 puntos en 7mo y 8vo grados), se retoma la realización de chequeos médicos y psicométricos, así como las pruebas de ingreso en las asignaturas Matemática, Español e Historia.

Nuevamente el proceso de captación y selección de los aspirantes a camilitos se transformó: bajo el principio de ser útil a la Patria, fundamentándose en valores patrióticos, liderazgo, disciplina, procedencia social y composición étnica. Se consolidó el trabajo político-ideológico como base de la motivación en la formación integral de los estudiantes. Además, para acceder al estudio de una carrera de nivel superior en las IDNS de las FAR e IES del país, los camilitos deberían aprobar los exámenes de ingreso elaborados por el Departamento de EMCC del MINFAR. En la transformación también incide la elevación del nivel científico-pedagógico de los docentes, predominantemente con títulos universitarios adquiridos y su incorporación a la formación académica de posgrado (maestrías y especialidades), lo que incide en el aprendizaje de nuevas teorías y concepciones a aplicar en el proceso de motivación.

En esta etapa se crean las cátedras de Preparación Militar y se instrumenta el Programa director de preparación militar, que se convierte en el eje transversal para la formación vocacional y la orientación profesional, integrando la defensa con la producción. Se precisa y se sistematiza la labor de los oficiales educadores (profesores con rango militar) para dirigir la motivación hacia las carreras militares (de mando, ingenierías y ciencias), en correspondencia con las necesidades de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del país.

Como parte del proceso de formación vocacional y orientación profesional se establece, en el curso 1996 – 97, la aplicación en todas las escuelas de camilitos del país, del Sistema de Actividades Vocacionales (SIAVOC), metodología que fue elaborada a partir de un estudio realizado en el Centro de Investigaciones Socio-psicológicas de las FAR, con el propósito de lograr el desarrollo motivacional de los alumnos por la profesión militar. El documento que lo establece integra los elementos esenciales, tales como: el trabajo político-ideológico, el docente educativo y el de la formación vocacional y orientación profesional para la motivación hacia carreras militares.

Como características en el comportamiento de los indicadores en la etapa analizada se aprecia que:

·                     Respecto al PDE, sigue ganando en calidad y en organización, encaminado a la formación integral del camilito en su desarrollo físico, intelectual, ético y emocional, con la aplicación del Programa director de preparación militar como forma adecuada de la orientación profesional desde la clase; por otra parte, los cambios estructurales en las FAR y el ajuste necesario a las condiciones y necesidades del país en el momento, conducen a modificaciones en la misión de estas escuelas. 

·                     En cuanto al trabajo de motivación hacia carreras militares, en esta etapa se hace más efectivo, con un incremento cualitativo del ingreso a las EMCC y su continuidad en las IDNS de las FAR, en lo que incide determinantemente el accionar de la Cátedra de Preparación Militar y la implementación del Programa director de preparación militar, unido al SIAVOC.

Quinta etapa (2010 – hasta la actualidad). Perfeccionamiento e intensificación del trabajo de motivación para la continuidad de estudios en carreras militares y otras, al servicio de las FAR.

Esta etapa se enmarca en el contexto de consolidación de la Revolución Energética y las actualizaciones del modelo económico cubano. La dirección del MINFAR comenzó a realizar acciones para favorecer y controlar el tratamiento de los indicadores de eficiencia y retención escolar en las EMCC. Al concluir cada curso escolar, se ha venido desarrollando una reunión nacional con la participación de los metodólogos, la dirección de los ejércitos y los miembros del colectivo docente de las escuelas, donde se valoran los resultados obtenidos en los objetivos planificados, que incluye el trabajo de formación vocacional, orientación profesional, continuidad de estudios, promoción, retención y la eficiencia en el ciclo; en tales sesiones de trabajo es relevante la atención y argumentación enfática del valor cualitativo del trabajo de formación vocacional y orientación profesional a desarrollar en las instituciones académicas militares.

Al subordinar las EMCC al ministro de las FAR, mediante un órgano de dirección (Cuadros), en 2011 se indican transformaciones específicas y se establecen nuevas normativas para la dirección del proceso docente educativo en dichos centros, con el fin de perfeccionar el trabajo. Además, se implementa a plenitud el SIAVOC y se redefine la misión planteada a las EMCC por el MINFAR, que elimina la posibilidad de optar por una profesión que no sea la militar y exigir el cumplimiento del compromiso contraído al ingresar al centro para formarse en cualquiera de sus especialidades.

A partir de la creación de la Dirección General de Preparación del Personal - la cual ejerce la dirección metodológica a través de la Dirección de Instituciones Docentes y en particular por el Departamento EMCC con una articulación vertical -, se transforma la metodología de realización del trabajo de formación vocacional y orientación profesional, captación, selección para el ingreso a las EMCC e IDNS de las FAR, además de diseñarse una nueva misión u objetivo estratégico de las EMCC (MINFAR, 2019):

Formar, a partir de jóvenes con determinadas cualidades e inclinación para servir a la institución, bachilleres en ciencias y letras con elevados valores políticos, morales y disciplinarios, adecuadas capacidades físicas y mentales y la convicción de formarse como profesionales militares, en interés de las FAR, en cualquiera de los perfiles, niveles y especialidades que se estudian en las instituciones docentes de nivel superior de las FAR o en los centros de enseñanza superior. (pp. 14-15)

A partir además de nuevos enfoques en la orientación y desarrollo de la educación cubana, las EMCC se incorporan al proceso del Tercer Perfeccionamiento del Sistema Nacional de Educación, que lleva a cabo el país de forma progresiva para, sobre la base de métodos más contemporáneos del PDE, formar en las nuevas generaciones capacidades intelectuales y físicas para fomentar elevados sentimientos humanos, convertir los principios ideológicos, políticos y morales en convicciones personales y hábitos de conducta, en sujeción a los cambios organizativos y las experiencias obtenidas, enmarcadas en:

- Reforzamiento del trabajo docente educativo para materializar la concepción de que la EMCC es uno de los principales centros de educación y cultura de la provincia.

- Énfasis en el desarrollo del trabajo metodológico, mediante el incremento en la ejecución de controles y visitas sistemáticas a la escuela, los claustrillos, las cátedras y las clases.

- Empleo de la biblioteca escolar como centro de recursos para el aprendizaje y para la formación de una cultura general integral en todas las categorías de personal, a partir de acciones internas y en vínculo con la comunidad.

- La utilización creciente por los camilitos y el personal docente de productos informáticos, audiovisuales y/o la tecnología digital móvil, durante las clases y su concepción en las actividades metodológicas.

Si bien la base ideológica (martiana, fidelista y camiliana) sigue siendo el núcleo del trabajo de formación vocacional y orientación profesional, el rol en la continuidad de la historia es actualmente la guía principal, la función de las EMCC, como bastiones de la memoria histórica. Por otra parte, en esta última etapa abordada, en los años más recientes, ha venido cobrando especial importancia la aplicación de la psicología motivacional avanzada, mediante el desarrollo de los talleres de proyectos de vida de los camilitos, además de los avances tecnológicos en función de la motivación, con la incorporación de tecnologías de la información para orientar sobre las especialidades militares y civiles y con la aplicación intensificada de los principios del aprendizaje experiencial y del aprendizaje vicario, en busca de una identidad profesional de los camilitos que conduzca al trazado de proyectos de vida tendientes a la profesión militar, con la continuidad de estudios en carreras militares y al servicio de las FAR.

 En esta etapa se incrementa apreciablemente en las EMCC el número de docentes con títulos académicos (másteres y especialistas) e incluso, de los que se incorporan al proceso de formación doctoral en Ciencias de la Educación, lo que repercute en su dominio de novedosos conocimientos actualizados, de autores nacionales y extranjeros, sobre el proceso de motivación profesional en general y hacia la profesión militar en particular, lo que sin dudas tributa a la elevación de la calidad del proceso docente educativo en estas instituciones docentes.

Sin embargo, distintas fuentes de información (informes de visitas recibidas de la dirección nacional, controles internos de la dirección institucional, así como fuentes vivas: once docentes y funcionarios de las escuelas, varios de ellos fundadores y otros con amplia trayectoria de trabajo en la institución) coinciden en valorar como insuficiente aún la preparación y dominio del claustro sobre la vida y el arte militares, lo que repercute en un débil trabajo metodológico del claustrillo y de cada uno de sus integrantes para el desarrollo natural, no forzado, sí intencionado, del vínculo y aprovechamiento del contenido de enseñanza de las asignaturas con la intencionalidad que requiere el trabajo de formación vocacional y orientación profesional en función del desarrollo del proceso de motivación de los camilitos hacia la continuidad de estudios en carreras militares, tanto en los espacios de trabajo docente como extradocente.

También influyen en los resultados actuales otros factores, objetivos y subjetivos, relacionados con: el papel de la familia con su influencia (negativa o positiva) sobre los estudiantes, según su percepción acerca de la profesión militar en la contemporaneidad y futuro; y las transformaciones socioeconómicas que se materializan en los años más recientes en el país. 

En el comportamiento de los indicadores en la etapa analizada se aprecian, como características:

·                     Respecto al PDE, el proceso pedagógico gana en calidad y en organización, pero no se trabaja de forma adecuada la formación vocacional y orientación profesional desde la clase, con la aspirada incidencia protagónica del claustrillo y del trabajo metodológico colectivo e individual, para atemperarse y responder a los cambios estructurales en las FAR y al ajuste necesario a las condiciones y necesidades actuales del país, lo que ha conducido a transformaciones en la misión de estas escuelas.

·                     En cuanto al trabajo de motivación hacia carreras militares, se pone en vigor una nueva metodología de realización del trabajo de formación vocacional y orientación profesional, captación, selección para el ingreso a las EMCC e IDNS de las FAR y se introducen ajustes a la misión u objetivo estratégico de las EMCC, a partir del 2019. La creación de grupos psicopedagógicos en las EMCC favorece la aplicación de la psicología vocacional avanzada, con talleres de proyectos de vida de los camilitos, además de la incorporación creciente de las tecnologías de la información y las comunicaciones y los principios del aprendizaje experiencial y vicario, en función de la formación vocacional y la orientación profesional para motivar y crear una identidad vocacional favorable a las especialidades militares y la profesión militar.

El estudio del comportamiento de los indicadores en las cinco etapas determinadas permite formular las siguientes tendencias:

·                     La concepción del PDE en las EMCC se ha ido consolidando a partir de cambios en la estructura organizativa, en busca de eficiencia en el proceso como reflejo del perfeccionamiento que tiene lugar en la educación cubana. De la atención a estudios primarios y secundarios se pasó a la formación de bachilleres con inclinación hacia la profesión militar, hasta hoy, lo que ha demandado la transformación del claustro (hoy con superior preparación científico-pedagógica) y aún se requiere una profundización del trabajo del claustrillo, en primer lugar, como órgano metodológico y asesor principal para el desarrollo del PDE y el logro del cumplimiento de la misión asignada a estas instituciones educativas.

·                     En cuanto al trabajo de motivación hacia carreras militares, de una primera etapa en que ingresaban niños y adolescentes altamente motivados hacia lo militar (por razones socioafectivas de tradición familiar y por compulsión de un ambiente revolucionario predominante), se ha transitado por ajustes marcados por las exigencias del desarrollo de las FAR y las condiciones socioeconómicas y políticas cambiantes, sin que se haya alcanzado aún un trabajo docente y metodológico en el claustrillo, capaz de proyectar y ejecutar una labor óptima de formación vocacional y orientación profesional.  

Conclusiones

El estudio de la teoría constituida como parte del estado del arte sobre el proceso de motivación de los camilitos, así como el análisis del desarrollo histórico revelaron que existen avances innegables en el proceso de motivación hacia carreras militares en las EMCC, como resultado de la asimilación por docentes y oficiales de nuevas concepciones para la conducción exitosa del proceso.

Se reflejan aún limitaciones en el comportamiento del conjunto de influencias y acciones educativas que, como parte del proceso docente educativo, son dirigidas a motivar a los jóvenes hacia la elección consciente de la profesión militar y de un perfil y especialidad como un sentido de su vida, para así lograr su ingreso a las instituciones docentes de nivel superior de las FAR con mejores cualidades.

Se evidenció la necesidad de propiciar vías de solución a este apremiante problema, mediante el fortalecimiento de la preparación teórica de docentes y claustrillos para la proyección estratégica de actividades imprescindibles -sustentadas en recientes aportes de la pedagogía y la sociología militar, entre otros- que posibiliten a los camilitos rehacer sus proyectos de vida futura, todo lo cual se revierta en la elevación de la motivación por la profesión militar, como esencia del proceso docente educativo de las EMCC.

 

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