Recibido: 20/diciembre/2024        Aceptado: 20/marzo/2025

 

Inseguridad ciudadana en el desarrollo cognitivo y afectivo de estudiantes. Un estudio exploratorio (Original)

Citizen insecurity in cognitive and affective development in students. An exploratory study (Original)

 

Jennifer Vanessa Mera Carrera. Licenciada en Ciencias Policiales y Seguridad Ciudadana. Teniente de Policía – Analista Policial de Despacho. Quito. Ecuador.

[ jennifermeravane@gmail.com ]   [ https://orcid.org/0009-0007-9560-2651 ]

 

Priscila Cristina Saa Jarrin. Licenciatura en Bioquímica Farmacéutica. Docente Unidad Educativa Fiscomisional “Enriqueta Aymer”. Cuenca. Azuay. Ecuador.

[ priscila.saaj@gmail.com ]      [ https://orcid.org/0009-0003-5516-9970 ]

 

Amarilis Isabel Campoverde Moscol. Docente maestría en Pedagogía con Mención en Formación Técnica y Profesional. Quito. Ecuador.  [ aicampoverdem@ube.edu.ec ]

[ https://orcid.org/0009-0003-6923-0509 ]

 

Resumen

La investigación tuvo como objetivo diagnosticar la percepción de inseguridad de los estudiantes y docentes y su afectación en los procesos cognitivos y afectivos de los estudiantes. Este estudio resulta particularmente relevante en el contexto del aumento de la violencia en las ciudades ecuatorianas, así como su influencia en el ámbito educativo. La investigación, con un enfoque cuantitativo no experimental, es de alcance exploratorio, descriptivo y transversal. Se encuestaron 291 estudiantes y 42 docentes de la Unidad Educativa San Francisco de Quito para identificar correlaciones entre la inseguridad percibida, junto al desempeño escolar. Los resultados reflejaron que el 60% de los estudiantes se sienten desmotivados para asistir a clases debido a la inseguridad, lo que repercute negativamente en su capacidad de concentración, memoria y aprendizaje. El hallazgo de este estudio subraya la necesidad de implementar estrategias preventivas, con apoyo emocional dentro de las instituciones educativas.

Palabras Clave: inseguridad; procesos cognitivos; concentración; desempeño escolar; apoyo emocional

Abstract

The objective of the research was to diagnose the perception of insecurity of students and teachers and its impact on the cognitive and affective processes of students. This study is particularly relevant in the context of the increase in violence in Ecuadorian cities, as well as its influence on the educational sphere. A non-experimental quantitative approach was used. The research is exploratory, descriptive and cross-sectional. A total of 291 students and 42 teachers from the San Francisco de Quito Educational Unit were surveyed to identify correlations between perceived insecurity and school performance. The results reflected that 60% of students feel unmotivated to attend classes due to insecurity, which has a negative impact on their ability to concentrate memory and learn. The finding of this study underscores the need to implement preventive strategies, with emotional support within educational institutions.

Keywords: insecurity; cognitive processes; concentration; school performance; emotional support

Introducción

La inseguridad ciudadana se ha convertido en un problema de creciente preocupación a nivel mundial, afectando no solo la calidad de vida de las personas, sino también el bienestar psicológico y el desarrollo cognitivo y afectivo de diversos grupos sociales, convirtiéndose en algunos lugares en un problema incontrolable que enfrenta la población y los gobernantes de algunos países del mundo. La violencia y la inseguridad son percibidas por los ciudadanos con sufrimiento directo e indirecto y observado con desconfianza ante las acciones de sus instituciones. En este sentido los sentimientos de inseguridad, de miedo al crimen, es una preocupación de la población y del gobierno (España et al., 2024).

En América Latina, las altas tasas de violencia y criminalidad han generado un entorno de inestabilidad que influye negativamente en múltiples aspectos del desarrollo humano, especialmente en el ámbito educativo. Según el Banco Mundial en el año 2017 se dio a conocer que la región concentra algunas de las ciudades más violentas del mundo, lo que repercute en el rendimiento académico y la salud mental de los estudiantes por lo que es una preocupación significativa.

Según Numbeo (2024) en cuanto a los “Índices de Criminalidad”, en el primer trimestre de 2024, Guatemala reportó una disminución del 12.7% en homicidios en comparación con el año anterior, en el que se registraron 589 homicidios, destacándose como uno de los índices más bajos en los últimos cinco años, lo que refleja algunos avances en las estrategias de seguridad del país, en contraste con países como Venezuela y Honduras que presentan algunos de los índices de criminalidad más altos de la región. El estudio también destaca que Venezuela registró un índice de criminalidad de 80.90, seguido de cerca por Honduras con 72.68, lo que evidencia altos niveles de inseguridad y desafíos significativos en materia de seguridad pública.

El fenómeno del consumo de drogas y la creciente inseguridad pública representan dos de los factores que irrumpen el derecho fundamental al desarrollo integral, cognitivo y afectivo de los estudiantes. Estos fenómenos impactan negativamente en la salud física y mental, así como en las oportunidades de crecimiento y bienestar de los niños y jóvenes; donde el problema social es de gran magnitud, por lo cual es necesario intervenir de forma asertiva en la trayectoria de vida de los estudiantes (Wang, 2023).

En el contexto latinoamericano, donde las condiciones de violencia son persistentes, esta problemática adquiere dimensiones alarmantes (Dammert & Paulsen, 2018). Diversos estudios internacionales han señalado que la exposición continua a situaciones de inseguridad puede afectar los procesos cognitivos, como la concentración, la memoria y la capacidad de resolución de problemas. De igual forma afectan el desarrollo afectivo de los estudiantes, quienes enfrentan estrés y desafíos en su vida diaria, incidiendo en la Situación Social del Desarrollo (American Psychological Association, 2019).

En su dimensión objetiva, la violencia criminal y la inseguridad ciudadana, dejan como consecuencias afectaciones económicas y en la salud física. Desde la dimensión subjetiva causa una percepción de miedo, temor y desconfianza afectando directamente la vida psicológica, socioemocional y cognitiva, los hábitos, rutinas, relaciones interpersonales, la productividad en el normal desarrollo del ser humano; vulnerando el bienestar y la felicidad de la población (González et al., 2020). 

Como antecedentes se analizaron diversos estudios. Al respecto, la investigación de Zapata (2021) en la Universidad Católica Luis Amigó, Colombia, tuvo como objetivo realizar una revisión documental que buscó la correlación entre el sistema socio-emocional y la toma de decisiones en los adolescentes; para lo cual se revisaron 64 textos publicados entre 1977 y 2020, en bases de datos confiables como Pubmed, PMC, Google academic, Ebsco, Redalyc, SciELO, Scopus. En las conclusiones del estudio, se aseveró haber encontrado información relevante sobre el comportamiento de los adolescentes, destacando que esta etapa de la vida presenta la mayor mortalidad debido a la búsqueda constante de experiencias estimulantes y riesgosas.

Según el estudio de Andrade et al. (2022), se buscó exponer el desarrollo socioemocional de los estudiantes adolescentes, mediante una investigación de tipo exploratorio-descriptivo. Los resultados mostraron que en un 23% los estudiantes sienten que pueden expresar con libertad sus sentimientos en el hogar, pero el 68% indicó que no, por lo tanto, se priorizó aplicar en el sector una programación de charlas para fortalecer el desarrollo de habilidades socio-emocionales; promoviendo mejoras en las relaciones comunicativas en los hogares. Se concluyó que es importante trabajar desde la convivencia el desarrollo sociohistórico de los educandos, para lo cual se debe brindar a los docentes las herramientas necesarias que fortalezcan el desarrollo integral de los estudiantes.

 El presente estudio se fundamentó teóricamente en los aportes de autores como Vygotsky (1978), Piaget (1964) y Halgren & Marinkovic (1985), quienes mencionan que la unidad entre lo cognitivo, lo afectivo y lo volitivo prepara al ser humano para su desarrollo integral. El desarrollo cognitivo abarca los cambios y progresos en la capacidad del individuo para procesar información, razonar, resolver problemas y adquirir conocimiento. Según la teoría de Piaget (1964) los estudiantes pasan por diferentes etapas de desarrollo cognitivo, donde experimentan mejoras en su capacidad de atención, concentración, la memoria a corto y largo plazo, el pensamiento lógico, crítico, el lenguaje, la producción de ideas, la capacidad para resolver problemas que le permiten el desarrollo de actividades y el aprendizaje.

La teoría sociocultural de Vygotsky (1978) resalta la relevancia del entorno social como un motor para el desarrollo y el aprendizaje. Este entorno impacta la cognición a través de diversas herramientas, como objetos culturales, el lenguaje, símbolos e instituciones sociales. El cambio cognitivo ocurre al utilizar estas herramientas en interacciones sociales, lo que permite a los individuos internalizar y transformar sus experiencias. Un concepto clave en esta teoría es la zona de desarrollo próximo (ZDP), que define el nivel de aprendizaje que un estudiante puede alcanzar bajo condiciones de enseñanza adecuadas (Dale, 2012).

Una teoría alineada con la perspectiva de la motivación y el desarrollo afectivo es la de la red Halgren & Marinkovic (1985). Esta teoría sugiere que las reacciones emocionales se componen de cuatro etapas interrelacionadas: el complejo de orientación, la integración del evento emocional, la selección de la respuesta y el contexto emocional sostenido.

El complejo de orientación se refiere a una respuesta automática donde los individuos enfocan su atención en un estímulo y movilizan recursos para enfrentar la situación. Esta etapa genera una respuesta nerviosa que se transmite a las etapas posteriores. En la fase de integración del evento emocional el estímulo se incorpora a la memoria de trabajo y a la memoria a largo plazo, incluyendo información sobre su definición y significado, así como el contexto en el que ocurre. En la tercera etapa, la selección de respuesta, el individuo atribuye un significado cognitivo al estímulo y lo vincula con una respuesta afectiva, identificando y eligiendo una acción posible. Finalmente, en la etapa del contexto emocional sostenido, el estado de ánimo de la persona se relaciona con los resultados de las etapas anteriores integral (Wertsch, 1985). Cada una de estas fases se conecta con áreas específicas del sistema nervioso, siendo el contexto emocional sostenido especialmente asociado con activaciones neuronales en regiones del lóbulo frontal (Dale, 2012).

Diversos autores coinciden en que la exposición a ambientes inseguros afecta significativamente el desarrollo académico y emocional de los estudiantes. En este sentido, McEwen (2000) experto en neuroendocrinología, sostiene que el estrés crónico, como el experimentado en entornos inseguros, afecta negativamente al cerebro, especialmente a las áreas relacionadas con la memoria y el aprendizaje, como el hipocampo. Plantea también que, la exposición prolongada al estrés puede llevar a la alteración de las funciones cognitivas, afectando la capacidad de los estudiantes para concentrarse, tomar decisiones y resolver problemas. Por otra parte, Bronfenbrenner (1979) indica a través de su teoría ecológica del desarrollo humano, que el entorno inmediato de una persona, incluyendo la familia, la escuela y la comunidad, influyen directamente en su desarrollo.

Terr (1991) en la investigación sobre los efectos del trauma en niños, subraya que la exposición a situaciones violentas o traumáticas afecta el desarrollo emocional y cognitivo a largo plazo. Explica que los estudiantes que son víctimas o testigos de violencia pueden desarrollar síntomas de Trastorno de Estrés Pos-Traumático (TEPT), lo cual afecta su rendimiento académico, su interacción social y su capacidad de aprendizaje. El trauma interfiere en la capacidad de los estudiantes para procesar información, lo que resulta en dificultades para concentrarse y seguir el ritmo académico.

En ese sentido para estudiar la relación entre el bienestar y la inseguridad ciudadana se debe considerar que la percepción como función cerebral, regula la interpretación subjetiva del mundo exterior en cuanto a lo que se observa y experimenta de los hechos. Esta actividad es fundamental porque de ella dependen las otras actividades psicológicas tales como el pensamiento, memoria, aprendizaje y otros procesos cognitivos y afectivos (Romero & Martínez, 2023). 

En el marco de la investigación se define a la inseguridad ciudadana como todo acto agresivo o violento que actúe contra los derechos fundamentales, como la vida, integridad física, libertad personal, inviolabilidad del domicilio y a la propiedad (González, 2015). La inseguridad ciudadana afecta el desarrollo cognitivo y afectivo de los estudiantes, altera el orden y vulnera los derechos afectando el desarrollo integral de los niños, niñas, adolescentes y ciudadanos en general.

El desarrollo afectivo implica las emociones, la regulación emocional, y la manera en que los estudiantes manejan sus sentimientos. Incluye el desarrollo de la empatía, la autoestima, el autocontrol emocional, y las relaciones interpersonales. Los factores emocionales son cruciales en el proceso de aprendizaje, ya que las emociones afectan la motivación, la concentración, y el bienestar general de los estudiantes.

El desarrollo cognitivo es definido como el proceso mediante el cual los individuos adquieren, organizan y utilizan conocimientos y habilidades mentales a lo largo de su vida. En contextos violentos, este desarrollo se ve influenciado por factores como la exposición a traumas, la calidad de las interacciones sociales lo que puede afectar tanto la capacidad de aprendizaje como la regulación emocional (Zapata, 2021).

Ecuador enfrenta niveles alarmantes de inseguridad en 2024, con una tasa de homicidios que supera los 30 por cada 100,000 habitantes, ubicándose como uno de los países más violentos de la región. Además, ocupa el onceno lugar mundial en el Índice de Crimen Organizado, impulsado por problemas como narcotráfico, sicariato y extorsión, los cuales afectan la estabilidad social y económica del país. Esta situación, refleja una escalada en la actividad delictiva debido a la presencia de organizaciones criminales transnacionales y debilidades estructurales en la justicia ecuatoriana.

La ciudad de Quito ha experimentado un incremento significativo en los índices de inseguridad en los últimos años. Entre los hechos fácticos, se describe que el sector de Iñaquito encierra una masiva actividad bancaria y comercial que genera un alto movimiento económico, llamativo a una migración interna considerable de provincias cercanas, lo cual confluye en algunos fenómenos criminógenos. El sector cuenta con dos parques emblemáticos de la ciudad, que son La Carolina y el parque Metropolitano.

Para lograr el desarrollo de la investigación se indagaron los índices delincuenciales, problemas comunitarios y capacidad operativa del Circuito de Policía Iñaquito y así comprender el contexto en el que se ven envueltos diariamente los estudiantes. El Circuito Iñaquito pertenece a la parroquia del mismo nombre, la cual es una de las 32 parroquias urbanas de la ciudad. Se ubica en el centro norte de la misma, con una superficie de 12,72 Km² y una población de 44.149 habitantes. Los habitantes del circuito en su mayoría son de religión católica, con educación superior, de ocupaciones varias, por lo que no existe un alto índice de mendicidad ni puntos críticos de pobreza.

De acuerdo con estudios realizados por la Policía Nacional, según la publicación de los diarios La Hora (2023) y El Comercio (2023) se determinaron los factores de riesgo que  incrementan los niveles de delincuencia en el Circuito Iñaquito, entre los que se encuentran la oferta y demanda de sustancias estupefacientes y psicotrópicas; el elevado consumo de alcohol en el espacio público y centros de diversión nocturna, lo que ha conllevado a la proliferación de infracciones como contravenciones de alteración del orden público y eventos delictivos como el robo a personas, hurtos y lesiones.

El sector de Iñaquito es una de las zonas urbanas más transitadas de la ciudad lo que genera un entorno de estrés y ansiedad. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC, 2022), se ha identificado que la percepción de inseguridad entre los estudiantes impacta su desempeño académico y el desarrollo emocional y social.

Los estudiantes en su etapa de formación y desarrollo son particularmente vulnerables a los efectos negativos de un entorno inseguro. La exposición constante a situaciones de peligro puede generar estrés crónico, ansiedad y otros trastornos emocionales que afectan su capacidad de concentración, memoria y, en general, sus procesos cognitivos y afectivos. Diversos estudios han demostrado que el estrés sostenido puede interferir con el funcionamiento del hipocampo y la corteza prefrontal, áreas del cerebro cruciales para el aprendizaje y la toma de decisiones (Barbachán et al., 2017).

Tabla 1. Instituciones educativas del sector de Iñaquito.

Subcircuito

Nombre de la institución educativa

Iñaquito 1

24 de mayo

Iñaquito 2

La Condamine

Iñaquito 2

Colegio Velazco Ibarra

Iñaquito 2

San Francisco de Quito

Iñaquito 2

María Eufracia

Iñaquito 2

Unidad Educativa Bolivia

Iñaquito 3

Colegio Benalcázar

Iñaquito 4

Colegio Luis Napoleón Dillon

Iñaquito 4

Colegio Militar Eloy Alfaro

Iñaquito 5

La Inmaculada

Iñaquito 5

La Dolorosa

Iñaquito 5

Unidad Educativa San Francisco de Sales

Iñaquito 5

Unidad Educativa Andino

 

 

 

 

 

 

Fuente: Datos geográficos de la Policía Nacional.

El Circuito de Policía Iñaquito, comprende 13 instituciones educativas que desempeñan un rol crucial en el desarrollo y seguridad de la comunidad escolar. Entre ellas, destaca la Unidad Educativa San Francisco de Quito, situada estratégicamente en la Avenida Naciones Unidas, una zona de alta actividad urbana. Este plantel cuenta con una población de 1200 estudiantes, con 42 docentes, distribuidos en jornadas matutina y vespertina, siendo representativo por su tamaño, además de su ubicación dentro del circuito educativo.

Según datos de la Policía Nacional, desde enero hasta junio de 2024, este subcircuito ha experimentado un incremento del 19% en la incidencia delictiva en comparación con el mismo período del año anterior, según los siete indicadores del Cuadro de Mando Integral: robo a personas, robo de autopartes de vehículos, robo a carros, robo a unidades económicas, robo a domicilios y robo a motos. Esto lo posiciona como el circuito más conflictivo de la ciudad, lo que resalta la importancia de implementar medidas de seguridad efectivas en las instituciones educativas para proteger a la comunidad estudiantil.

Para garantizar un entorno seguro, la Unidad Educativa San Francisco de Quito ha implementado brigadas de seguridad con el apoyo de padres, docentes, la Policía Nacional y agentes de tránsito, quienes gestionan el flujo vehicular durante los horarios escolares. También se desarrollan protocolos de emergencia, charlas de sensibilización, con programas de apoyo psicológico, orientados a promover un ambiente escolar seguro y adecuado para el aprendizaje, estas medidas reflejan una gestión integral de seguridad y bienestar estudiantil.

Desde un enfoque pedagógico, la institución adopta un modelo constructivista que fomenta las inteligencias múltiples, promoviendo valores como la tolerancia, la interculturalidad, además de la honestidad. La proximidad de infraestructuras, como la estación del Metro Iñaquito y el Estadio Olímpico Atahualpa, resalta su importancia dentro del tejido urbano, cuyas características hacen de la Unidad Educativa San Francisco de Quito un ejemplo del esfuerzo coordinado con las autoridades para abordar los desafíos contemporáneos de educación y seguridad. Ante este planteamiento surge la interrogante: ¿Cómo la situación de inseguridad afecta el desarrollo afectivo de los estudiantes de la Unidad Educativa San Francisco de Quito ubicada en el sector de Iñaquito?

Se planteó como objetivo general, diagnosticar la afectación causada por la situación de inseguridad ciudadana en los procesos afectivos y cognitivos de los estudiantes de la Unidad Educativa San Francisco de Quito ubicada en el sector de Iñaquito. Se plantearon los siguientes objetivos específicos: diseñar un instrumento que permita receptar las percepciones causadas a partir de la inseguridad ciudadana; valorar las percepciones sobre el desarrollo cognitivo, afectivo de los estudiantes. 

Materiales y métodos

Se tomó como población un total de 1200 estudiantes y 42 docentes. La muestra se conformó por 𝑛 = 291 considerando un nivel de confianza del 95% y un margen de error del 5%. Se aplicó una selección aleatoria simple en cuanto a que toda la población tiene la misma probabilidad de ser seleccionada. En el caso de los docentes, dado que se trata de una población pequeña, se decidió incluir a los 42 docentes en su totalidad, asegurando así una representación completa en el estudio.

Para abordar el tema de la inseguridad ciudadana y su afectación en los procesos afectivos de los estudiantes, se aplicó un enfoque cuantitativo (Hernández & Mendoza, 2018) el cual permitió cuantificar a través de las encuestas las percepciones de los estudiantes y docentes. El alcance de la investigación es exploratorio, descriptivo y transversal, por cuanto se recolectó datos en un momento específico del tiempo, permitiendo una visión panorámica de la afectación de la inseguridad en los estudiantes del sector de Iñaquito. El diseño de la investigación es no experimental porque no se manipularon variables, sino que a partir de los resultados se analizaron y describieron los resultados.

Como técnicas de recolección de datos se aplicaron encuestas a estudiantes y docentes. Los cuestionarios receptaron la percepción de los estudiantes y docentes sobre la inseguridad en su entorno y la afectación cognitiva y emocional.

 

 

 

 

Tabla 2. Dimensiones, indicadores y el ítem del cuestionario

Dimensiones

Indicadores

N° de ítem

 

Inseguridad Ciudadana

Percepción de inseguridad en el entorno (barrio, escuela, camino a la escuela).

1

 

Experiencia directa de la inseguridad (presencia de robos, violencia).

2

 

Cambio en rutinas por inseguridad (horarios, desplazamientos).

3

 

Desarrollo Cognitivo

Capacidad de concentración y atención en el aula.

4

 

La memoria y retención de información.

5

 

Percepciones sobre dificultades en el razonamiento y resolución de problemas debido a la inseguridad.

6

Desarrollo Afectivo

Estado emocional relacionado con el ambiente de inseguridad.

7

Percepción sobre estados de ansiedad y estrés debido a la inseguridad.

8

Motivación para asistir a la escuela.

9

Percepción del estado de ánimo

Percepción sobre los efectos emocionales generados por la inseguridad en el entorno.

10

Apoyo Psicológico

Apoyo psicológico en la escuela.

11

 

Percepción de necesidad de programas socioemocionales para manejar el impacto de la inseguridad.

12

Relaciones Interpersonales

Percepción del efecto de la inseguridad en la socialización con compañeros y docentes.

13

 

Percepción sobre el nivel de aislamiento o retraimiento social por el miedo o inseguridad.

14

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: Elaboración propia.

El instrumento de investigación fue validado por juicios de expertos en cuanto a los criterios de claridad y pertinencia. Se realizó la prueba de confiabilidad mediante la prueba de alfa de Cronbach, teniendo como resultado 0.78 en las preguntas con escala de Likert y 0.86 en las preguntas dicotómicas.

 

Análisis y discusión de los resultados

En la siguiente tabla se muestran los resultados de la encuesta realizada a 291 estudiantes de bachillerato en la Unidad Educativa San Francisco de Quito.

Tabla 3. Resultados de la encuesta a estudiantes.

N° de pregunta

Resultados (% de respuestas)

Cantidad de Estudiantes

1. ¿Con qué frecuencia te sientes inseguro/a en tu entorno?

- Siempre: 35%
- A veces: 50%
- Rara vez: 10%
- Nunca: 5%

- Siempre: 102
- A veces: 146
- Rara vez: 29
- Nunca: 14

2. ¿Has sido testigo o víctima de algún acto delictivo en los últimos meses?

- Sí: 65%
- No: 35%

- Sí: 189
- No: 102

3. ¿Ha cambiado sus rutinas por temor a la inseguridad?

- Sí: 55%
- No: 45%

- Sí: 161
- No: 130

4. ¿Las preocupaciones por la inseguridad le causan dificultades para concentrarte durante las clases?

- Siempre: 40%
- A veces: 45%
- Rara vez: 10%
- Nunca: 5%

- Siempre: 118
- A veces: 130
- Rara vez: 29
- Nunca: 14

5. ¿Debido a las preocupaciones por la inseguridad, le resulta difícil recordar lo aprendido en clases?

- Siempre: 30%
- A veces: 50%
- Rara vez: 15%
- Nunca: 5%

- Siempre: 87
- A veces: 146
- Rara vez: 44
- Nunca: 14

6. ¿Debido a las preocupaciones por la inseguridad, le cuesta resolver problemas o pensar de manera lógica en clases?

- Siempre: 25%
- A veces: 50%
- Rara vez: 20%
- Nunca: 5%

- Siempre: 73
- A veces: 146
- Rara vez: 58
- Nunca: 14

7. ¿Cómo se siente ante la inseguridad ciudadana cuando está en la escuela o en tu barrio?

- Tranquilo: 15%
- Ansioso: 35%
- Preocupado: 30%
- Asustado: 20%

- Tranquilo: 44
- Ansioso: 102
- Preocupado: 87
- Asustado: 58

8. ¿Siente ansiedad o estrés debido a la inseguridad en tu entorno?

- Siempre: 45%
- A veces: 40%
- Rara vez: 10%
- Nunca: 5%

- Siempre: 130
- A veces: 118
- Rara vez: 29
- Nunca: 14

9. ¿Se sientes menos motivado/a para asistir a clases debido a la inseguridad?

- Sí: 60%
- No: 40%

- Sí: 173
- No: 118

10. ¿Cómo percibe que la inseguridad de su entorno afecta su estado de ánimo y bienestar emocional? (Puedes seleccionar más de una opción)
• Aumento del estrés
• Ansiedad
• Miedo constante
• Dificultad para concentrarse
• Problemas para dormir
• Irritabilidad
• Sensación de impotencia
• Tristeza
• Angustia
• Nerviosismo
• Desesperación
• Preocupación
• Pesimismo
• Incertidumbre

- Aumento del estrés: 40% (118)
- Ansiedad: 35% (102)
- Miedo constante: 30% (87)
- Dificultad para concentrarse: 50% (146)
- Problemas para dormir: 25% (73)
- Irritabilidad: 20% (58)
- Sensación de impotencia: 25% (58)
- Tristeza: 15% (44)
- Angustia: 25% (73)
- Nerviosismo: 20% (58)
- Desesperación: 10% (29)
- Preocupación: 45% (130)
- Pesimismo: 20% (58)
- Incertidumbre: 30% (87)

 

11. ¿Tiene acceso a algún tipo de apoyo psicológico en su escuela que te brinde apoyo ante la sensación de inseguridad?

- Sí: 40%
- No: 60%

- Sí: 118
- No: 173

12. ¿Considera que sería útil recibir apoyo emocional o psicológico por causa de la inseguridad?

- Sí: 70%
- No: 30%

- Sí: 204
- No: 87

13. ¿La inseguridad en el entorno afecta la forma en que interactúa con sus compañeros?

- Sí: 50%
- No: 50%

- Sí: 146
- No: 145

14. ¿Se aísla o evita interactuar con otros debido a la inseguridad?

- Sí: 40%
- No: 60%

- Sí: 118
- No: 173

Fuente: Elaboración propia.

Tabla 4. Resultados de la encuesta a docentes.

N° de pregunta

Resultados (% de respuestas)

Cantidad de Docentes

1. ¿Con qué frecuencia percibe a sus estudiantes inseguro/a en su entorno?

- Siempre: 40%
- A veces: 45%
- Rara vez: 10%
- Nunca: 5%

- Muy frecuente: 17
- A veces: 19
- Rara vez: 4
- Nunca: 2

2. ¿Sus estudiantes han sido testigo o víctima de algún acto delictivo en los últimos meses?

- Sí: 55%
- No: 45%

- Sí: 23
- No: 19

3. ¿Sus estudiantes han cambiado sus rutinas por miedo a la inseguridad?

- Sí: 50%
- No: 50%

- Sí: 21
- No: 21

4. ¿Considera que sus estudiantes tienen dificultades para concentrarse durante las clases debido a la preocupación por la inseguridad?

- Siempre: 30%
- A veces: 50%
- Rara vez: 15%
- Nunca: 5%

- Siempre: 13
- A veces: 21
- Rara vez: 6
- Nunca: 2

5. ¿Percibe que sus estudiantes tienen problemas para recordar lo aprendido en clases debido a la situación de inseguridad?

- Siempre: 25%
- A veces: 50%
- Rara vez: 20%
- Nunca: 5%

- Siempre: 11
- A veces: 21
- Rara vez: 8
- Nunca: 2

6. ¿Nota que sus estudiantes tienen dificultades para resolver problemas o pensar de manera lógica debido a la sensación de inseguridad?

- Siempre: 35%
- A veces: 45%
- Rara vez: 15%
- Nunca: 5%

- Siempre: 15
- A veces: 19
- Rara vez: 6
- Nunca: 2

7. ¿Cómo percibes el estado emocional de sus estudiantes en relación con la inseguridad del entorno?

- Tranquilo: 10%
- Ansioso: 45%
- Preocupado: 30%
- Asustado: 15%

- Tranquilo: 4
- Ansioso: 19
- Preocupado: 13
- Asustado: 6

8. ¿Consideras que sus estudiantes muestran ansiedad o estrés debido a la inseguridad?

- Siempre: 40%
- A veces: 50%
- Rara vez: 7%
- Nunca: 3%

- Siempre: 17
- A veces: 21
- Rara vez: 3
- Nunca: 1

9. ¿Nota que la inseguridad afecta la motivación de tus estudiantes para asistir a clases?

- Sí: 60%
- No: 40%

- Sí: 25
- No: 17

10. ¿Cómo percibe que la inseguridad del entorno afecta el estado de ánimo y bienestar emocional de tus estudiantes? (Puedes seleccionar más de una opción)
• Aumento del estrés
• Ansiedad
• Miedo constante
• Dificultad para concentrarse
• Problemas para dormir
• Irritabilidad
• Sensación de impotencia
• Tristeza
• Angustia
• Nerviosismo
• Desesperación
• Preocupación
• Pesimismo
• Incertidumbre

- Aumento del estrés: 35% (15)
- Ansiedad: 45% (19)
- Miedo constante: 30% (13)
- Dificultad para concentrarse: 50% (21)
- Problemas para dormir: 25% (11)
- Irritabilidad: 20% (8)
- Sensación de impotencia: 30% (13)
- Tristeza: 15% (6)
- Angustia: 20% (8)
- Nerviosismo: 15% (6)
- Desesperación: 10% (4)
- Preocupación: 50% (21)
- Pesimismo: 15% (6)
- Incertidumbre: 30% (13)

 

11. ¿Tienen sus estudiantes acceso a algún tipo de apoyo psicológico en la escuela?

- Sí: 35%
- No: 65%

- Sí: 15
- No: 27

12. ¿Considera que sería útil implementar programas de apoyo emocional debido a la inseguridad?

- Sí: 70%
- No: 30%

- Sí: 29
- No: 13

13. ¿La inseguridad afecta la forma en que los estudiantes interactúan con sus compañeros?

- Sí: 50%
- No: 50%

- Sí: 21
- No: 21

14. ¿Percibe que los estudiantes se aíslan o evitan interactuar debido a la inseguridad?

- Sí: 40%
- No: 60%

- Sí: 17
- No: 25

Fuente: Elaboración propia.

Los datos obtenidos indican que la inseguridad ciudadana afecta en el desarrollo cognitivo y afectivo de los estudiantes. La mayoría enfrenta niveles de ansiedad, estrés y dificultades para concentrarse debido a las situaciones de inseguridad, también se detecta afectación en el rendimiento académico. Estos resultados subrayan la necesidad de implementar estrategias de apoyo emocional y psicológico para mitigar el impacto negativo de la inseguridad en el entorno escolar.

En cuanto a los resultados de la encuesta realizada a los docentes sobre la percepción de inseguridad y su impacto en el desarrollo cognitivo y afectivo de los estudiantes, los resultados revelan que el 40% de los docentes reporta que sus estudiantes se sienten inseguros en su entorno, y un 55% ha sido testigo o víctima de un acto delictivo en los últimos meses. La mitad de los docentes indica que los estudiantes han cambiado sus rutinas por miedo a la inseguridad. En cuanto al desarrollo cognitivo, el 80% de los docentes percibe dificultades en la concentración y retención de información de sus alumnos, mientras que el 80% también nota problemas de razonamiento y resolución de problemas. A nivel afectivo, el 45% de los docentes describe a sus estudiantes como ansiosos y un 60% considera que la inseguridad afecta su motivación para asistir a clases.

Además, un 65% de los estudiantes no tiene acceso a apoyo psicológico, aunque el 70% de los docentes opina que se deberían implementar programas socioemocionales para ayudar a los estudiantes a enfrentar esta problemática. Estos resultados destacan la magnitud del problema de la inseguridad ciudadana en el contexto educativo y también reflejan la necesidad urgente de intervenciones que fortalezcan tanto el desarrollo cognitivo y el bienestar afectivo de los estudiantes.

Los resultados de la investigación sobre la afectación de la inseguridad ciudadana y el desarrollo afectivo y cognitivo de los estudiantes de la Unidad Educativa San Francisco de Quito revelan una serie de tendencias que se alinean con las bases teóricas establecidas por autores como Piaget, Vygotsky, Halgren y Marinkovic.

Los datos indican que un alto porcentaje de estudiantes (60%) siente que la inseguridad afecta su motivación para asistir a clases. Esto se correlaciona con las teorías de desarrollo afectivo que destacan cómo las emociones influyen en la motivación y el bienestar general (Romero & Martínez, 2023). La inseguridad crea un entorno que puede desencadenar ansiedad y estrés, lo que interfiere en la capacidad de los estudiantes para concentrarse y aprender efectivamente, tal como se observa en los altos porcentajes de estudiantes que reportan dificultades para concentrarse (40%) y recordar lo aprendido (30%).

La teoría sociocultural de Vygotsky (1978) y Piaget (1964) enfatiza que el entorno social impacta el aprendizaje y la cognición. En este contexto, el aumento de la percepción de inseguridad se manifiesta en la dificultad de los estudiantes para interactuar y colaborar en un ambiente educativo. El hecho de que el 50% de los docentes observó que sus estudiantes presentan dificultades para resolver problemas o pensar lógicamente sugiere que el estrés emocional puede estar afectando la función cognitiva, un fenómeno respaldado por investigaciones que indican que el estrés sostenido interfiere con el funcionamiento del hipocampo y la corteza prefrontal.

La etapa del complejo de orientación descrita por Halgren y Marinkovic (1985) también se hace evidente. Los estudiantes que sienten inseguridad pueden movilizar recursos afectivos y cognitivos para enfrentar su entorno, pero si este es percibido como amenazante, la respuesta puede ser la evasión o el aislamiento social, como lo indican los resultados donde se percibe que el 40% de los estudiantes se aísla por miedo a la inseguridad. Esto afecta el desarrollo social y la capacidad de formar relaciones interpersonales saludables.

Un hallazgo relevante es que el 60% de los estudiantes no tiene acceso a apoyo psicológico en la escuela. Esto se opone a la necesidad de intervenciones adecuadas que podrían ayudar a los estudiantes a manejar sus emociones y percepciones de inseguridad. La falta de apoyo también se refleja en las respuestas de los docentes, donde el 65% señala que sus estudiantes no tienen acceso a este tipo de ayuda. Implementar programas de apoyo emocional se hace necesario para mitigar los efectos adversos de la inseguridad y fomentar un ambiente de aprendizaje más positivo.

Conclusiones

La investigación revela, desde la percepción de los estudiantes y docentes, que la inseguridad ciudadana afecta el desarrollo afectivo y cognitivo de los estudiantes. En el estudio se conoció que la institución educativa aun no cuenta con la implementación de programas de apoyo emocional y psicológico, ya que estos, además de fomentar un ambiente seguro y colaborativo facilita el desarrollo integral de los estudiantes; por lo que esta acción es necesaria para ayudar a contrarrestar los efectos negativos de la inseguridad y promover un entorno más propicio para el aprendizaje y el desarrollo personal.

También se detectarom afectaciones en los procesos cognitivos de los estudiantes, tales como la atención, la concentración y la memoria. El estrés y la sensación de inseguridad, tanto dentro como fuera del entorno escolar, generan distracción constante, dificultades para retener información y limitaciones para mantener un desempeño académico óptimo.

Este estudio destaca la necesidad de abordar la inseguridad como un problema que afecta a la educación e invita a la comunidad educativa y a los responsables de políticas públicas a colaborar en la creación de entornos seguros y estimulantes que favorezcan el crecimiento cognitivo y afectivos de nuestros estudiantes. El futuro de estos jóvenes depende de nuestra capacidad para transformar esta realidad y promover que alcancen su máximo potencial.

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