Original
Concepciones teórico -
metodológicas sobre el trastorno del espectro autista
Theoretical
conceptions methodological on the dysfunction of the autistic spectrum
Est.
Vanesa Danay García Machado, Universidad
de Granma. (1)
Est. Yiselin Leyva Rosales, Universidad de Granma. (2)
Est. Katherin Viviana Díaz Reyes, Universidad de Granma. (3)
MSc.
Fidel Antonio Moreno Labrada, Universidad de Granma. (4)
(1) Estudiante de 3er año de
Licenciatura en Educación Logopedia. Facultad Educación Básica. Universidad de
Granma. Manzanillo. Cuba vgarciam@estudiantes.udg.co.cu
(2) Estudiante de
3er año de Licenciatura en Educación Logopedia. Facultad Educación
Básica. Universidad de Granma. Manzanillo. Cuba yleyvar@estudiantes.udg.co.cu
(3) Estudiante de 3er año de
Licenciatura en Educación Logopedia. Facultad Educación Básica. Universidad de
Granma. Manzanillo. Cuba kdiazrreyes@estudiantes.udg.co.cu
(4) Máster en Promoción de salud en sistemas educativos. Logopedia.
Profesor del Departamento Educación Especial. Universidad de Granma, Granma,
Cuba. famorenol@udg.co.cu
Resumen:
El término autismo (proviene de la palabra griega eaftismo que quiere decir
encerrado en uno mismo): Conjunto de trastornos generalizados o
globales del neurodesarrollo que se caracterizan por daños cualitativos en las
relaciones sociales, la comunicación, y la aparición de intereses restringidos
y conductas repetitivas. No todos poseen igual gravedad en relación con el
déficit intelectual y las habilidades conservadas; sus diversas formas abarcan
desde casos con retraso mental severo hasta aquellos que poseen un intelecto
conservado como los síndromes de Asperger (M. Orozco). El trastorno del
espectro autista es una afección relacionada con el desarrollo del cerebro que
afecta la manera en la que una persona percibe y socializa con otras personas,
lo que causa problemas en la interacción social y la comunicación. El trastorno
también comprende patrones de conducta restringidos y repetitivos. El término
«espectro» en el trastorno del espectro autista se refiere a un amplio abanico
de síntomas y gravedad. De ahí la necesidad de su estudio por parte de los
futuros maestros logopeda en aras de mejorar la comunicación, y las relaciones
sociales en general de estos infantes.
Palabras
claves: Trastorno
del espectro autista; autismo; comunicación; lenguaje; trastorno
Abstract
The term autism (it comes from the word Greek
eaftismo that he/she means locked in oneself): Group of widespread or global
dysfunctions of the neurodesarrollo that are characterized by qualitative
damages in the social relationships, the communication, and the appearance of
restricted interests and repetitive behaviors. Not all possess same graveness
in connection with the intellectual deficit and the conserved abilities; their
diverse forms embrace from cases with severe mental delay until those that possess
an intellect conserved as the syndromes of Asperger (M. Orozco). The
dysfunction of the autistic spectrum is an affection related with the
development of the brain that affects the way in which a person perceives and
you/he/she socializes with other people, what causes problems in the social
interaction and the communication. The dysfunction also understands restricted
behavior patterns and repetitive. The term "spectrum" in the
dysfunction of the autistic spectrum he/she refers to a wide fan of symptoms
and graveness. Of there the necessity of their study on the part of the future
teachers logopeda for the sake of improving the communication, and the social
relationships in general of these infants.
Key words: I overturn of the
autistic spectrum; autism; communication; language; dysfunction
Introducción
En el presente trabajo se aborda el trastorno del espectro autista
como un trastorno de la comunicación. El término
“espectro” se refiere a una variabilidad de síntomas, habilidades y niveles de
discapacidad que pueden tener las personas con estos trastornos. Los trastornos
del espectro autista afectan a cada persona de manera diferente y pueden ser
desde muy leves hasta muy graves. Las personas con este trastorno tienen
ciertos síntomas en común como, dificultades para relacionarse socialmente. Sin
embargo, existen diferencias en cuanto al comienzo de los síntomas, ¿qué tan
graves son?, ¿Cuántos síntomas se presentan? y si tienen otros problemas.
En los infantes con estos trastornos,
la habilidad para comunicarse varía, y su uso de lenguaje depende de su
desarrollo intelectual y social. Algunos infantes con estos trastornos no
pueden comunicarse usando el habla o lenguaje, y algunos podrían tener
habilidades muy limitadas de lenguaje. Otros tienen un vocabulario amplio y
pueden hablar sobre temas específicos con mucho detalle. Muchos tienen
problemas con el significado y el ritmo de las palabras y frases. Además, es
posible que no puedan entender el lenguaje corporal y el significado de los
diferentes tonos de voz. En conjunto, estas dificultades afectan la capacidad
de los infantes con estos trastornos de interactuar con los demás,
especialmente con los infantes de su misma edad.
Desarrollo
Definición del trastorno
del espectro autista
Producto de la literatura
científica consultada, las autoras de este articulo definen este trastorno como
“la incapacidad para establecer contacto habitual con las personas. Estas
personas tienen dificultades para hablar, no miran a los ojos, no juegan con
otros infantes, se les hace difícil controlar sus emociones, no soportan los
cambios de rutina, son distraídos, tienen movimientos repetitivos con las manos
o cabeza, mecen constantemente sus cuerpos, hacen actividades fijas y son
rutinarios”.
Los trastornos del espectro autista (Autismo spectrum disorder,
ASD) son una discapacidad del desarrollo. Pueden causar problemas sociales, de
comunicación y de comportamientos significativos. Los
infantes con un trastorno del espectro autista generalmente están ensimismados
y parecen vivir en un mundo privado en el que tienen una habilidad limitada de
comunicarse y de interactuar bien con los demás. Quizás tengan dificultades en
el desarrollo del lenguaje y para entender lo que otros les dicen. A menudo
también tienen problemas con la comunicación no verbal, como los gestos con las
manos, el contacto visual y las expresiones faciales.
El trastorno del espectro autista
comienza en los primeros años de la infancia y, a la larga, provoca problemas
para desenvolverse en la sociedad, por ejemplo, en situaciones sociales, en la
escuela y el trabajo. Los infantes suelen presentar síntomas de autismo en el
primer año. Un número reducido de infantes parecen desarrollarse de forma
normal en el primer año y luego pasan por un período de regresión entre los 18
y los 24 meses de edad, cuando aparecen los síntomas de autismo.
Características
Parecen indiferentes,
retraídos o ausentes por lo que su relación afectiva y social es limitada.
Algunas personas autistas no hablan, otros su lenguaje es reducido o raro,
repetitivo. Entre las características llamativas presentan rutinas obsesivas
(jugar con un zapato y el cordón todo el día). Hacen actividades fijas monótonas.
Les molesta los cambios y las interrupciones
En los primeros años de
vida, algunos infantes alcanzan puntos claves normales de desarrollo, como es
hablar, gatear y caminar, muchas veces antes que un infante promedio, otros
están considerablemente retrasados. Aproximadamente una tercera parte de los
infantes autistas se desarrollan normalmente hasta alrededor de los 18 meses a
los 3 años de edad y de allí en adelante comienzan a surgir los síntomas del
autismo. El 10% de individuos autistas tienen destrezas especiales, capacidades
sobresalientes, por ejemplo talentos especiales para
la música y el arte. Las habilidades de una niña autista pueden ser altas o
bajas, dependiendo tanto del nivel de coeficiente intelectual como de la
capacidad de comunicación verbal.
Causas
Los trastornos del
espectro autista no tienen una única causa conocida. Considerando la
complejidad del trastorno y el hecho de que los síntomas y la gravedad varían,
probablemente haya muchas causas. La genética y el medio ambiente pueden
influir.
. Genética: Varios genes
diferentes parecen estar relacionados con los trastornos del espectro autista.
Para algunos infantes los trastornos del espectro autista pueden estar
asociados con un trastorno genético, como el síndrome de Rett o el síndrome del
cronograma X frágil. Para otros, los cambios genéticos (mutaciones) pueden
aumentar el riego de padecer trastorno del espectro autista. Más aún, otros
genes pueden afectar el desarrollo del cerebro o el modo en que se comunican
las neuronas cerebrales, o pueden determinar gravedad de los síntomas. Algunas
mutaciones genéticas parecen ser hereditarios, mientras que otras suelen ser de
manera espontánea.
. Factores ambientales:
Actualmente los investigadores estudian los factores, como las infecciones
virales, los medicamentos, las complicaciones durante el embarazo o las
contaminaciones del aire desempeñan un papel en el desencadenamiento del
trastorno del espectro autista.
Diagnóstico y tratamiento
del autismo
El autismo se puede
diagnosticar sea cual sea la edad. Sin embargo, lo más habitual es que se
detecte en la infancia, durante los dos primeros años. De ahí la referencia al
termino de trastorno del desarrollo en relación con el autismo. En ocasiones,
su diagnóstico puede resultar complejo, ya que existen casos en los que se
manifiesta con síntomas poco evidentes y claros.
Diagnóstico en infantes más grandes y
adolescentes
A menudo, los padres, los maestros y
otras personas que se encargan de los infantes son los primeros en reconocer
los síntomas de algún trastorno del espectro autista en infantes mayores y
adolescentes que asisten a la escuela. El equipo de educación especial de la
escuela podría realizar una evaluación inicial y luego recomendar que estos
infantes vean a su pediatra u otro proveedor de atención primaria, o a un
proveedor de atención médica que se especialice en los trastornos del espectro
autista para una evaluación adicional. Los padres u otras personas encargadas
del infante pueden hablar con estos proveedores de atención médica sobre los
problemas sociales que tiene, incluyendo problemas con la comunicación sutil.
Estos problemas con la comunicación sutil pueden incluir dificultades para
comprender el tono de voz, las expresiones faciales o el lenguaje corporal. Los
infantes mayores y los adolescentes pueden tener problemas para entender las
expresiones con sentido figurado, el humor o el sarcasmo. También podrían tener
problemas para entablar amistad con sus compañeros.
Diagnóstico en adultos
Con frecuencia, es más difícil
diagnosticar los trastornos del espectro autista en los adultos que en los
infantes. En los adultos, algunos síntomas del espectro autista pueden
coincidir con los de otros trastornos de salud mental, como el trastorno de
ansiedad o el trastorno de déficit de atención con hiperactividad.
Cualquier adulto que note que tiene
señales o síntomas de trastornos del espectro autista debe hablar con un
proveedor de atención médica y pedirle que lo remita para que le realicen una
evaluación de estos trastornos. Si bien todavía se están haciendo ajustes a
estas pruebas en adultos, se le puede enviar a un neuropsicólogo, un psicólogo
o un psiquiatra con experiencia en trastornos del espectro autista. Este
profesional le preguntará acerca de:
los retos enfrentados en la
comunicación y la interacción social; los asuntos sensoriales; los
comportamientos repetitivos; y los intereses limitados.
La evaluación también puede incluir
conversaciones con los padres y otras personas que alguna vez los cuidaron, así
como con otros miembros de la familia para conocer el historial del desarrollo
temprano de la persona, lo que puede ayudar a obtener un diagnóstico preciso.
Obtener un diagnóstico correcto de un
trastorno autista como adulto puede ayudar a las personas a comprender los
desafíos del pasado, identificar las fortalezas personales y encontrar el tipo
adecuado de ayuda. Se están realizando estudios para determinar los tipos de
servicios y de apoyo que pueden ser los más útiles para mejorar el funcionamiento
y la integración en la comunidad de los adultos y los jóvenes autistas en edad
de transición.
Tratamiento
En cuanto al tratamiento,
no hay ninguno definitivo pero sì
existen otras medidas que pueden mejorar su progreso. Por ello, es fundamental
diagnosticar el autismo cuanto antes para poder abordarlo de forma adecuada.
No hay cura para el trastorno del
espectro autista, y no existe un tratamiento único para todos los pacientes. El
objetivo del tratamiento es maximizar la capacidad de tu hijo para desempeñarse
al reducir los síntomas del trastorno del espectro autista y respaldar el
desarrollo y el aprendizaje. La intervención temprana durante los años
preescolares puede ayudar a tu hijo a aprender habilidades fundamentales de
conducta, de comunicación, funcionales y sociales.
La variedad de tratamientos e
intervenciones para el trastorno del espectro autista, en el hogar y en la
escuela, puede ser abrumadora, y las necesidades de tu hijo pueden cambiar con
el paso del tiempo. Tu proveedor de atención médica puede recomendarte opciones
y ayudarte a identificar recursos en tu zona.
Si a tu hijo le diagnostican
trastorno del espectro autista, habla con expertos sobre la elaboración de una
estrategia de tratamiento y forma un equipo de profesionales para atender las
necesidades de tu hijo.
Entre las opciones de tratamiento, se
encuentran las siguientes:
Terapias de comportamiento y
comunicación. Muchos programas abordan la variedad de dificultades sociales, de
lenguaje y de comportamiento asociadas al trastorno del espectro autista.
Algunos programas se centran en reducir las conductas problemáticas y en
enseñar nuevas destrezas. Otros, se enfocan en enseñarles a los infantes cómo
actuar en situaciones sociales o cómo comunicarse mejor con los demás. El análisis
conductual aplicado puede ayudar a los infantes a aprender nuevas habilidades y
generalizarlas a varias situaciones a través de un sistema de motivación basado
en recompensas.
Terapias educativas. Los infantes con
trastorno del espectro autista, a menudo, responden bien a los programas
educativos muy estructurados. Los programas exitosos, en general, constan de un
grupo de especialistas y una variedad de actividades para mejorar las destrezas
sociales, la comunicación y el comportamiento. Los infantes en edad preescolar
que reciben intervenciones de comportamiento intensivas e individualizadas en
general muestran un buen avance.
Terapias familiares. Los padres y
otros familiares pueden aprender a jugar e interactuar con sus hijos en formas
que promuevan las destrezas de interacción social, controlen los
comportamientos problemáticos y les enseñen destrezas y comunicación de la vida
cotidiana.
Otras terapias. En función de las
necesidades de tu hijo, las siguientes actividades pueden ser beneficiosas: terapia
de conversación para mejorar las habilidades de comunicación, terapia
ocupacional para aprender actividades de la vida diaria y fisioterapia para
mejorar el movimiento y el equilibrio. Un psicólogo puede recomendar maneras de
abordar los comportamientos problemáticos.
Medicamentos. Ningún medicamento
puede mejorar los signos centrales del trastorno del espectro autista, pero
algunos medicamentos específicos pueden ayudar a controlar los síntomas. Por
ejemplo, se pueden recetar ciertos medicamentos si tu hijo es hiperactivo; a
veces, se usan medicamentos antipsicóticos para tratar los problemas graves de
comportamiento; y se pueden recetar antidepresivos para tratar la ansiedad.
Mantén informados a todos los proveedores de atención médica sobre los medicamentos
o los suplementos que está tomando tu hijo. Algunos medicamentos y suplementos
pueden interactuar y provocar efectos secundarios peligrosos.
Control de otras afecciones y
problemas de salud mental
Además del trastorno del espectro
autista, los infantes, adolescentes y adultos también pueden tener lo
siguiente:
Problemas médicos de salud. Los
infantes con trastorno del espectro autista también pueden tener otros
problemas médicos, como epilepsia, trastornos del sueño, preferencias limitadas
de alimentos o problemas estomacales. Pregúntale al médico de tu hijo cómo
controlar mejor estas afecciones de manera conjunta.
Problemas relacionados con la
transición a la adultez. Los adolescentes y adultos jóvenes con trastorno del
espectro autista pueden tener dificultades para entender los cambios
corporales. Además, las situaciones sociales se hacen cada vez más complejas en
la adolescencia, y la tolerancia a las diferencias individuales puede ser
menor. Los problemas de conducta pueden ser complicados durante la
adolescencia.
Otros trastornos de salud mental. Los
adolescentes y adultos con trastorno del espectro autista a menudo padecen
otros trastornos mentales, como ansiedad o depresión. Tu médico, tu profesional
de salud mental y las organizaciones de servicios y defensa de la comunidad
pueden ofrecer ayuda.
Hacer planes para el futuro
Por lo general, los infantes que
tienen trastornos del espectro autista continúan aprendiendo y compensan los
problemas a lo largo de su vida, pero la mayoría sigue necesitando algún tipo
de apoyo. Planificar las oportunidades futuras de tu hijo, como el empleo, la
universidad, la calidad de vida, la independencia y los servicios de apoyo,
puede hacer que este proceso sea más fluido.
Medicina alternativa
Debido a que los trastornos del
espectro autista no tienen cura, muchos padres buscan terapias alternativas o
complementarias, pero estos tratamientos cuentan con escaso respaldo o no lo
tienen de una investigación que demuestre su eficacia. Tú podrías, sin
intención, reforzar comportamientos negativos. Y algunos tratamientos
alternativos son potencialmente peligrosos.
Habla con el médico de tu hijo sobre
la evidencia científica de todo tratamiento que estés considerando para tu
hijo.
Los ejemplos de terapias alternativas
y complementarias que pueden ofrecer algunos beneficios si se usan combinadas
con tratamientos basados en la evidencia son:
Terapias creativas. Algunos padres
eligen complementar la intervención médica y educativa con terapia artística o
musical, la cual se enfoca en la reducción de la sensibilidad del infante al
tacto o el sonido. Estas terapias pueden ofrecer algunos beneficios cuando se
usan junto con otros tratamientos.
Terapias sensoriales. Estas terapias
se basan en la teoría no comprobada de que las personas con trastorno del
espectro autista tienen un trastorno de procesamiento sensorial que causa
problemas para tolerar o procesar la información sensorial, como el tacto, el
equilibrio y la audición. Los terapeutas usan cepillos, juguetes para apretar,
trampolines y otros materiales para estimular estos sentidos. La investigación
no ha demostrado que estas terapias sean eficaces, pero es posible que puedan
ofrecer algunos beneficios cuando se usan junto con otros tratamientos.
Masajes. Aunque los masajes pueden
ser relajantes, no hay pruebas suficientes para determinar si mejoran los
síntomas del trastorno del espectro autista.
Terapia con caballos o con mascotas.
Las mascotas pueden proporcionar compañía y recreación, pero es necesario
realizar más investigaciones para determinar si la interacción con animales
mejora los síntomas del trastorno del espectro autista.
Es posible que algunas terapias
alternativas y complementarias no sean perjudiciales, pero no hay pruebas de
que sean útiles. Además, algunas de ellas pueden implicar un costo financiero
significativo y ser difíciles de implementar. Los ejemplos de estas terapias
son:
Dietas especiales. No hay pruebas de
que las dietas especiales sean un tratamiento eficaz para el trastorno del
espectro autista. Y para los infantes en crecimiento, las dietas restrictivas
pueden causar deficiencias nutricionales. Si decides optar por una dieta
restrictiva, trabaja junto con un dietista matriculado para crear un plan de
comidas adecuado para tu hijo.
Suplementos vitamínicos y
probióticos. Aunque no son perjudiciales si se usan en cantidades normales, no
hay pruebas de que sean beneficiosos para los síntomas del trastorno del
espectro autista. Además, los suplementos pueden ser costosos. Consulta con tu
médico sobre vitaminas y otros suplementos, y sobre la dosis adecuada para tu
hijo.
Acupuntura. Esta terapia se ha usado
con el objetivo de mejorar los síntomas del trastorno del espectro autista,
pero la efectividad de la acupuntura no está respaldada por ninguna investigación.
Algunos tratamientos alternativos y
complementarios no tienen pruebas de sus beneficios y pueden ser potencialmente
peligrosos. Los ejemplos de tratamientos alternativos y complementarios que no
se recomiendan para el trastorno del espectro autista son:
Terapia de quelación. Se dice que
este tratamiento elimina el mercurio y otros metales pesados del organismo,
pero no hay un vínculo conocido con el trastorno del espectro autista.
Tratamientos con oxígeno hiperbárico.
Infusiones de inmunoglobulina
intravenosa.
- Trabajo con la familia
Tener un hijo con autismo
es un proceso de aprendizaje para todos. Usted cómo padre va a estar
aprendiendo construyendo la nueva y mejor manera de ayudar a su hijo con
autismo a navegar por nuevas experiencias con el mundo que lo rodea. No hay una
solución única para todos los casos en lo que repercuta al desarrollo de un
infante, y menos de un infante con autismo. Aprenda de estos “Qué no hacer” y
ajuste sus enfoques con su hijo.
Conclusiones
1.
El trastorno del espectro
autista es la incapacidad para establecer contacto habitual con las personas.
Estas personas tienen dificultades para hablar, no miran a los ojos, no juegan
con otros infantes, se les hace difícil controlar sus emociones, no soportan
los cambios de rutina, son distraídos, tienen movimientos repetitivos con las
manos o cabeza, mecen constantemente sus cuerpos, hacen actividades fijas y son
rutinarios.
2.
No hay manera de prevenir el
trastorno del espectro autista, pero hay opciones de tratamientos. El diagnóstico
e intervención tempranas son los más útiles, y pueden mejorar el desarrollo del
lenguaje, las habilidades y la conducta.
3.
Si le preocupa que usted o si
hijo tengan algunas o muchas de las características del trastorno del espectro
autista visite a un especialista para descartar o confirmar sus dudas. Obtener
ayuda puede significar una gran diferencia en la vida de una persona. Aprender
los mecanismos de adaptación, que a menudo son similares a los utilizados en
los bancos tratamientos del autismo, puede ayudarle a usted o a cualquier
miembro de su familia o amigos a superar sus retos y lograr al fin una vida
satisfactoria.
Referencias bibliográficas
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lecturas. La Habana, Cuba: Pueblo y Educación.
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