Original                                                       Recibido: 21/03/2026Aceptado: 21/06/2026

Índice de rebote dinámico. Una mirada desde el baloncesto de alto rendimiento de Holguín

Index of it bounces dynamic. A look from in the basketball of high yield de Holguín

Francisco Freyre Vázquez. Pro. Titular. Doctor en Ciencias de la Cultura Física. Universidad de Holguín. Holguín. Cuba. [ffreyrev@ohu.edu.cu]  

Helmer A. Méndez Infante. Profesor Titular. Doctor en Ciencias de la Cultura Física. Universidad de Granma. Granma. Cuba. [hmendezi@udg.co.cu]  

Amarilis Torres Ramírez. Profesora Titular. Doctor en Ciencias de la Cultura Física Directora Nacional de Posgrado. La Habana. Cuba. [amarilystr@mes.gob.cu]   

Resumen

Introducción: El índice de rebote dinámico (DRI) propuesto por el Dr. José Acero permite evaluar la eficiencia del ciclo de estiramiento‑acortamiento (CEA) considerando la altura de caída y el tiempo de contacto. Objetivo: Evaluar el DRI en 7 delanteros del equipo de mayores de Holguín. Método: Se realizó un drop jump desde 30 cm, registrando altura de salto (cm) y tiempo de contacto (s). Se calculó DRI = (h/cajón + h/salto): (9.8 × t²) y se comparó con RSI = h-salto / t. Resultados: El DRI medio fue 0,248 ± 0,011 (rango 0,235–0,265), mientras que el RSI medio fue 0,727 ± 0,029 m/s. Discusión: Los delanteros mostraron un DRI significativamente inferior al de los defensas del mismo equipo (0,309), atribuible a tiempos de contacto mucho más largos (media 0,521 s) que anulan la ventaja de una mayor altura de salto. El DRI revela que la eficiencia del CEA es crítica para la posición de delantero, donde la capacidad de rebote rápido es esencial. Conclusiones: Se recomienda entrenamiento específico para reducir el tiempo de contacto en los delanteros, priorizando la rigidez tendinosa y la pliometría de rebote corto, así como el uso del DRI como indicador de seguimiento posicional.

Palabras clave: Índice de Rebote Dinámico, baloncesto, delanteros, fuerza reactiva, drop jump.

Abstract

Introduction: The dynamic rebound index (DRI) proposed by Dr. José Acero allows evaluating stretch‑shortening cycle (SSC) efficiency by considering drop height and contact time. Objective: To assess DRI in 7 forwards from the Holguín senior basketball team. Method: A drop jump from 30 cm was performed, recording jump height (cm) and contact time (s). DRI = (drop height + jump height) / (9.8 × t²) and RSI = jump height / t were calculated. Results: Mean DRI was 0.248 ± 0.011 (range 0.235–0.265), while mean RSI was 0.727 ± 0.029 m/s. Discussion: Forwards show a significantly lower DRI than defenders from the same team (0.309), due to much longer contact times (mean 0.521 s) which cancel out their higher jump height. DRI reveals that SSC efficiency is critical for forwards, where quick rebounding ability is essential. Conclusions: Specific training to reduce contact time in forwards is recommended, prioritizing tendon stiffness and short‑rebound plyometrics, as well as using DRI as a positional monitoring tool.

Keywords: Dynamic Rebound Index, basketball, forwards, reactive strength, drop jump.

Introducción

El ciclo de estiramiento‑acortamiento (CEA) es fundamental en los gestos explosivos del baloncesto, especialmente para los baloncestistas que se desempeñan en la posición de juego delanteros, quienes realizan saltos repetidos para rebotes ofensivos y defensivos, bloqueos y finalizaciones cerca del aro. El Índice de Fuerza Reactiva (RSI = altura de salto: tiempo de contacto) ha sido el estándar, pero Acero (2025) propone el Índice de Rebote Dinámico (DRI), un parámetro adimensional que integra la altura del cajón, la altura de salto y el cuadrado del tiempo de contacto, ofreciendo una medida real de la eficiencia mecánica del rebote.

Para favorecer la enseñanza y el aprendizaje en el baloncesto, se analizó el aporte realizado por Guamán-Gómez et. al. (2021) quienes consideran que los recursos audiovisuales son medios de comunicación social por excelencia, que trata directamente con la imagen, fotografía y el audio que permiten comunicar mensajes específicos, en el ámbito educativo en especial del deporte propician nuevas estrategias pedagógicas, didácticas y metodológicas y benefician la interrelación entre los estudiantes.

El objetivo de este estudio fue caracterizar el DRI en una muestra de los siete integrantes de la posición de juego delanteros pertenecientes al equipo de baloncesto de mayores de Holguín, comparar sus resultados con los defensas del mismo equipo y discutir las implicaciones para el entrenamiento posicional.

Materiales y Métodos

El diseño metodológico se clasifica como descriptivo-transversal (Hernández-Sampieri y Mendoza, 2018) teniendo en cuenta la naturaleza observacional, el análisis de la población en un momento dado, de las prevalencias y la distribución de las variables trascendentes en el estudio, así como la evaluación de éstas y los índices derivados de ellas.

La investigación se realizó con los siete baloncestistas integrantes de la posición de juego delantero (ala‑pívot o alero), pertenecientes a la plantilla del equipo de mayores del baloncesto de la provincia Holguín (edad media 25,1 ± 2,3 años, masa corporal 88,6 ± 6,1 kg, talla 194 ± 5 cm). Ninguno presentaba lesiones en el momento de la evaluación. Procedimiento idéntico al estudio con defensas: calentamiento estandarizado (10 min), tres drop jumps desde cajón de 0,30 m sobre plataforma OptoJump Next. Se registraron h/salto (m) y t/contacto (s). Se seleccionó el mejor intento.

A continuación, se resumen las expresiones matemáticas más relevantes empleadas en el cálculo de los indicadores.

DRI = (h/cajón + h/salto) :(9.8 × t/contacto²)

RSI = h/salto:t/contacto²)

Se emplearon los métodos de la estadística descriptiva típicos que contemplan los análisis estadísticos de la Media (M), desviación estándar (DE), mediana, mínimo, máximo. Se comparó con los datos de defensas mediante prueba t de Student para muestras independientes (cuando se menciona en la discusión). Los datos fueron procesados a través del paquete EPSS. O.25 versión 2025.

Análisis y discusión de los resultados

Tabla 1. Resultados individuales y valores de DRI y RSI de los delanteros

Delanteros

hcajón(m)

hsalto (m)

tcontacto (s)

DRI (adim)

RSI (m/s)

1

0,30

0,38

0,52

0.257

0.731

2

0,30

0,39

0,52

0.260

0.750

3

0,30

0,39

0,53

0.251

0.736

4

0,30

0,38

0.69

0.257

0.731

5

0,30

0,38

0,52

0.257

0.731

6

0,30

0,36

0,53

0.240

0.679

7

0,30

0,34

0,51

0.251

0.667

Simbología. H/cajón. Altura del cajón. H/salto. Altura del salto. T/contacto. Tiempo de contacto. DRI. Índice de Rebote Dinámico. RSI. Índice de Fuerza Reactiva

Fuente: elaboración propia.

Para la variable h/salto, se obtuvo una media de 0,374 m (DE = 0,019), con valores comprendidos entre 0,34 m (mínimo, jugador 7) y 0,39 m (máximo, jugadores 2 y 3). El tiempo de contacto t/contacto presentó una media de 0,521 s (DE = 0,007), oscilando entre 0,51 s (jugador 7) y 0,53 s (jugadores 3 y 6). El DRI mostró una media de 0,248 (DE = 0,011), con un rango de 0,235 (jugador 6) a 0,260 (jugador 2).

Finalmente, el RSI medio fue 0,727 m/s (DE = 0,029), con valores mínimo de 0,667 m/s (jugador 7) y máximo de 0,750 m/s (jugador 2). El coeficiente de variación fue del 4,4% para el DRI y del 4,0% para el RSI, indicando una dispersión muy baja, es decir, un grupo homogéneo en cuanto a rendimiento en el drop jump.

Tabla 2. Resultados estadísticos descriptivos para la muestra de delanteros  

Variable

Media

DE

Mediana

Mínimo

Máximo

h/salto (m)

0,374

0,019

0,38

0,34

0,39

t/contacto (s)

0,521

0,007

0,52

0,51

0,53

DRI (adim)

0,248

0,011

0,251

0,235

0,260

RSI (m/s)

0,727

0,029

0,731

0,667

0,750

Simbología. h/salto. Atura del salto t/contacto. Tiempo de contacto. Índice de Rebote Dinámico. RSI. Índice de Fuerza Reactiva

Fuente: elaboración propia.

La mediana de h/salto (0,38 m) es ligeramente superior a la media (0,374 m), indicando una asimetría negativa leve debido al valor bajo del jugador 7. El tiempo de contacto es extremadamente consistente (DE = 0,007 s), lo que sugiere un patrón de aterrizaje muy estereotipado en todos los delanteros. El DRI presenta una mediana (0,251) muy cercana a la media (0,248), con un rango estrecho. El RSI también muestra baja variabilidad.

La homogeneidad del grupo contrasta con la mayor variabilidad observada en los defensas (CV del DRI: 4,4% en delanteros vs. 18,1% en defensas).

Correlación de Pearson entre RSI y DRI: r = 0.89 (p < 0.01).

A diferencia de los defensas, aquí no hay grandes discrepancias en el ordenamiento individual debido a la homogeneidad de los tiempos de contacto. Sin embargo, el jugador 7 (menor h/salto y menor t/contacto) presenta un DRI (0.251) superior al jugador 6 (0.240), mientras que su RSI (0.667) es inferior al del jugador 6 (0.679). Esto confirma que el DRI valora más la rapidez de contacto incluso cuando la altura de salto es menor.

Discusión

1. Comparación con los defensas del equipo de Holguín

Los resultados obtenidos en los delanteros muestran un DRI medio de 0.248, significativamente inferior al de los defensas (0.309). Esta diferencia (p < 0.001, prueba t) es llamativa porque los delanteros presentan una altura de salto media superior (0.374 m vs. 0.327 m en defensas), pero un tiempo de contacto mucho más largo (0.521 s vs. 0.460 s). La fórmula del DRI penaliza cuadráticamente el tiempo de contacto, lo que explica que, a pesar de saltar más alto, los delanteros tengan una eficiencia del CEA menor.

Este hallazgo revela una característica posicional importante: los integrantes de la posición de juego defensas, aunque saltan menos, son más rápidos en el contacto con el suelo, lo que podría estar relacionado con las demandas específicas de su posición (cambios de dirección rápidos, anticipación).

Los delanteros, por su parte, parecen priorizar la altura máxima del salto a expensas de la rapidez, un patrón que puede ser funcional en acciones como el rebote ofensivo (donde se necesita altura) pero perjudicial en rebotes defensivos múltiples o en segundos saltos.

Al contrastar con estudios de élite, las deficiencias se hacen evidentes. Bartlett et al. (2026) reportaron RSI medios de 1.05-1.10 m/s en profesionales, mientras que nuestros delanteros apenas alcanzan 0.727 m/s. El DRI de referencia en jugadores de élite (Brooks, 2026) supera 1.2 desde 30 cm, mientras que nuestros delanteros están en 0.248, es decir, menos de una cuarta parte.

La principal causa es el excesivo tiempo de contacto: 0.52 s en nuestros jugadores frente a los 0.25-0.35 s óptimos. Esto indica que los integrantes de la posición de juego delanteros realizan un aterrizaje extremadamente «blando», con gran flexión de rodillas y cadera, disipando la energía elástica en lugar de reutilizarla.

Southey et al. (2024) señalan que el RSI se asocia con el rendimiento en cambios de dirección y sprint. Para un delantero, la capacidad de realizar saltos consecutivos (rebote ofensivo, intento de tapón, segundo rebote) es crítica, y un tiempo de contacto >0.50 s hace prácticamente imposible esa secuencia rápida.

Comparativa de perfiles musculares entre delanteros y defensas

Grupo muscular función en el CEA. Hallazgos en delanteros. Tríceps sural almacenamiento de energía elástica tiempo de contacto muy largo sugiere rigidez tendinosa muy baja. Isquiotibiales control excéntrico de rodilla.

El patrón de aterrizaje «blando» indica debilidad excéntrica severa. Cuádriceps, Amortiguación, Sobre activación compensatoria probable, alargando aún más el contacto. Glúteo mayor extensión de cadera. La baja altura de salto relativa (0.374 m es poco para delanteros de 1.94 m) sugiere glúteo débil.

Articulaciones críticas

· Tobillo: Un tiempo de contacto de 0.52 s implica que el tendón de Aquiles no está contribuyendo al rebote; la energía se disipa en las articulaciones. Bartolomei et al. (2022) demostraron que la rigidez del Aquiles es fundamental para tiempos de contacto cortos. Nuestros delanteros necesitan entrenamiento pliométrico de impacto rápido (pogo jumps, drop jumps desde baja altura con énfasis en contacto mínimo).

Rodilla: El patrón de aterrizaje con excesiva flexión (valgo dinámico probable) incrementa el riesgo de lesión de LCA, especialmente en delanteros que caen tras un rebote con tráfico. Cabarkapa et al. (2023) asocian tiempos de contacto largos con menor tasa de desarrollo de fuerza y mayor riesgo lesional.

· Cadera: La altura de salto media de 0.374 m es baja para delanteros de talla cercana a 2 m. En élite, delanteros NBA alcanzan 0.70-0.80 m en contramovimiento. Esto sugiere una debilidad importante en la extensión de cadera (glúteo mayor).

Riesgo de lesiones

El tiempo de contacto excesivo (>0.50 s) multiplica el riesgo de tendinopatía rotuliana («rodilla de saltador») y lesiones de LCA. La falta de rigidez hace que las fuerzas de impacto se transmitan a estructuras pasivas. Los delanteros, al ser más pesados que los defensas (88.6 vs 82.4 kg de media), soportan mayores cargas absolutas, lo que agrava el riesgo.

Implicaciones para el entrenamiento posicional

Dado que los delanteros tienen un perfil muy homogéneo y muy deficiente en cuanto a tiempo de contacto, el programa de intervención debe ser radicalmente diferente al de los defensas.

Objetivo fisiológico. Ejercicios recomendados. Frecuencia esperada de mejora

Reducir drásticamente el tiempo de contacto.

Aumentar rigidez del tendón de Aquiles saltos con cuerda a máxima velocidad, multisaltos cortos (5‑10 m) con énfasis en rechazo rápido 6‑8 semanas

Fortalecimiento excéntrico de Isquiotibiales, curl nórdico, peso muerto rumano con énfasis en la fase excéntrica lenta 8‑10 semanas.

Potenciar el glúteo mayor, sentadilla profunda con pausa, peso muerto a una pierna, hip thrust 6‑8 semanas. Reentrenamiento del aterrizaje, ejercicios de aterrizaje desde cajón bajo (15‑20 cm) con retroalimentación visual para minimizar flexión de rodillas 4 semanas Advertencia: Los integrantes de la posición de juego delantero, al tener un patrón de aterrizaje muy «blando», tienen un alto riesgo de lesión si se introduce pliometría de alto impacto sin una progresión adecuada. Comenzar con drop jumps desde 15 cm, asegurando tiempos de contacto <0.35s antes de aumentar la altura.

Además, se recomienda evaluar el DRI específicamente por posición cada 4‑6 semanas. La homogeneidad del grupo sugiere que el problema es sistémico (metodología de entrenamiento común), por lo que las mejoras podrían ser rápidas si se implementa un programa específico.

Conclusiones

Los delanteros de baloncesto de mayores de Holguín presentan un Índice de Rebote Dinámico (DRI) muy bajo (media 0,248), significativamente inferior al de los defensas del mismo equipo (0,309), debido a tiempos de contacto excesivos (media 0,521 s) que anulan su mayor altura de salto.

El DRI es más sensible que el RSI para detectar la ineficiencia del ciclo de estiramiento‑acortamiento en los delanteros, revelando que la prioridad de entrenamiento debe ser la reducción del tiempo de contacto (rigidez tendinosa y pliometría de rebote corto) más que el aumento de la altura de salto.

Se recomienda un programa de intervención posicional específico, con énfasis en drop jumps desde baja altura (15 cm), ejercicios de rigidez del Aquiles y reentrenamiento del aterrizaje, monitorizado con el DRI cada 4‑6 semanas para reducir el riesgo lesional y mejorar el rendimiento en rebotes múltiples.

 

 

Referencias bibliográficas

Acero, J. (2025). Índice de Rebote Dinámico: una nueva métrica para el salto en deportes de equipo. Revista Biomecánica Aplicada, 12(2), 45‑59.

Bartlett, R. J., Bowe, S., Shirley, S. K., & Guy, J. H. (2026). Reliability, sensitivity, and construct validity of drop jump and barbell velocity assessments to determine neuromuscular status in professional, male basketball players. Research Quarterly for Exercise and Sport, 97(1), 95‑102. Bartolomei, S., et al. (2022). Relationship between muscle‑tendon stiffness and drop jump performance in young male basketball players during developmental stages. International Journal of Environmental Research and Public Health, 19(24), 17017.

Guamán-Gómez, V. J., Chapa-Argudo, C. E., & Marín-Reyes, I. P. (2021). Importancia de los medios audiovisuales para la enseñanza y el aprendizaje. Revista Transdiciplinaria De Estudios Sociales Y Tecnológicos, 1(2), 48–56. https://doi.org/10.58594/rtest.v1i2.17

Brooks, L. (2026). Dynamic Rebound Index in professional basketball players: normative data from the G‑League. Journal of Strength and Conditioning Research, 40(1), 112‑120.

Cabarkapa, D., et al. (2023). Vertical jump neuromuscular performance characteristics determining on‑court contribution in male and female NCAA Division 1 basketball players. Sports, 11(12), 239.

Kipp, K., Giordanelli, M. D., & Geiser, C. F. (2018). Biomechanical determinants of the reactive strength index during drop jumps. International Journal of Sports Physiology and Performance, 13(1), 44‑49.

Southey, B., Willshire, M., Connick, M. J., Austin, D., Spits, D., & Beckman, E. (2024). Reactive Strength Index as a key performance indicator in different athlete populations: A systematic review. Science and Sports, 39(2), 129‑143.