Revisión Recibido: 3/11/2025
│ Aceptado: 2/02/2026
La natación y el
tratamiento de las lesiones
Swimming
and the treatment of injuries
Milena González Gortes. Licenciada en Cultura Física. Master en actividad Física
en la Comunidad. Profesora Auxiliar. Universidad de Pinar del rio “Hermanos
Saiz Montes de Oca” Pinar del río. Cuba. [kmelinamilena@gmail.com] ![]()
Luis Rene Quetglas
González. Licenciado en Cultura Física. Doctor en Ciencias de la Cultura
Física. Profesor Titular. Universidad de Pinar del rio “Hermanos Saiz Montes de
Oca” Pinar del río. Cuba. [luisr.quetglas@upr.edu.cu]
Pablo Elier Sánchez
Salgado. Licenciado en Cultura Física. Doctor en Ciencias de la Cultura Física.
Profesor Auxiliar. Universidad de Pinar del rio “Hermanos Saiz Montes de Oca” Pinar
de río. Cuba. [sanchezelier2018@gmail.com]
Alina María Morejón Díaz.
Licenciada en Cultura Física. Master en actividad Física en la Comunidad.
Profesora Auxiliar. Universidad de Pinar del rio “Hermanos Saiz Montes de Oca” Pinar
del río. Cuba. [alinam.morejon@gmail.com]
Yasel Fuente
Rodríguez. Licenciado en Rehabilitación. Institución Centro Provincial de
Medicina del Deporte de Pinar del Río. Pinar del Río. Cuba. [yaselfuentesrodríguez@gmail.com]
Resumen
La natación es reconocida universalmente como un deporte de bajo impacto, ideal para la rehabilitación y para personas de todas las edades. Sin embargo, su naturaleza repetitiva la convierte en una actividad con el perfil específico de lesiones, predominante por sobreuso. La natación, a pesar de ser un deporte de bajo impacto, conlleva un riesgo significativo de lesiones siendo el hombro la zona más vulnerable. La clave para el tratamiento y el manejo de las lesiones no reside en nadar mejor. Sino en un enfoque integral que combine una técnica depurada, un entrenamiento complementario de fuerza y flexibilidad, y una planificación inteligente del volumen de entrenamiento es fundamental para garantizar la longevidad y el rendimiento de cualquier nadador de élite logrando maximizar su vida deportiva. La prevención de lesiones es directamente proporcional al éxito deportivo
Palabras clave: Natación,
lesiones y tratamiento
Abstract
Swimming is universally recognized as a low-impact sport, ideal for
rehabilitation and for people of all ages. However, its repetitive nature makes
it an activity with a specific injury profile, predominantly due to overuse.
Despite being a low-impact sport, swimming carries a significant risk of
injury, with the shoulder being the most vulnerable area. The key to treating
and managing injuries lies not in swimming better, but in a comprehensive
approach that combines refined technique, complementary strength and
flexibility training, and intelligent training volume planning. This is
fundamental to ensuring the longevity and performance of any elite swimmer,
maximizing their athletic career. Injury prevention is directly proportional to
athletic success.
Keywords: Swimming, injuries, and
treatment
Introducción
La natación es uno de
los deportes individuales más practicados en todo el mundo, por los beneficios
reales que tiene sobre la salud sistemática de la población y porque permite
experimentar habilidades en un ambiente totalmente distinto a aquel en el cual
se vive. (Brum y Santos, 2020)
Ha estado
históricamente entre los deportes más emblemáticos y populares de los Juegos
Olímpicos, presentes en cada edición desde su renacimiento en 1896. Junto al
atletismo, el ciclismo, la esgrima y la gimnasia, forman parte del selecto
grupo de disciplinas que han sido testigos de la evolución olímpica a lo largo
de la historia. En cada competición, la piscina olímpica se convierte en un
escenario de records, rivalidades apasionantes y
momentos inolvidables.
La natación
competitiva tiene un programa de 37 eventos, englobando una amplia variedad de
pruebas de velocidad y resistencia donde se distribuyen los eventos en busca de
la igualdad de género, ofreciendo un programa prácticamente simétrico para
hombres y mujeres además de incluir pruebas mixtas que fomentan la colaboración
y la diversidad en el deporte.
La natación es un deporte que consiste en el
desplazamiento de una persona en el agua sin que este toque el suelo, es de
movimientos continuos y cíclicos, cuando se nada debe haber la menor
resistencia al agua con el fin de obtener la máxima velocidad, constituyen un
conjunto de técnicas de carácter aeróbicas y anaeróbicas.
En el programa se
puede encontrar que 17 eventos están dedicados a la categoría masculina y otros
17 a la femenina. Además, se suma un evento mixto que aporta un toque de
innovación y dinamismo al programa: el relevo 4x100 metros estilos. A estos 35
eventos en piscina, se añaden las dos pruebas de maratón de natación en aguas
abiertas de 10 kilómetros, una para hombres y otra para mujeres, elevando el
total a 37 eventos olímpicos de natación.
Las pruebas en
piscina constan de eventos de velocidad y resistencia, donde se cubren todos
los estilos de natación y una amplia gama de distancias, desde la explosividad
de los 50 metros hasta la resistencia de los 1500 metros. La lista completa de
eventos, separándolos por estilos y distancias se clasifica en:
Las exigencias señaladas según Cortés (2020), para obtener una excelente
preparación técnica y una adecuada condición física, los nadadores de
competición, son sometidos a grandes volúmenes e intensos ejercicios de
preparación con repeticiones cíclicas y sistemáticas de movimientos en sus entrenamientos
de entre 8000 y 14000 metros diarios, entre 6 y 7 días a la semana, de 10 a 12
meses al año. Esto conlleva a realizar más de 16000 movimientos diarios sobre
las articulaciones que intervienen en cada uno de los estilos en que
participan.
En cada uno de ellos, hay numerosos movimientos
repetitivos por su naturaleza y como consecuencia, se requiere de esfuerzos
intensos en las zonas articulares y musculares que participan continuamente en
las acciones de cada movimiento los cuales se podrían convertir en lesiones de
las extremidades superiores, rodillas o columna vertebral. De todos ellos,
según Zoraida et al. (2012), la
más frecuente en nadadores, representando el 60%, son las lesiones en
las extremidades superiores, sobre todo en el hombro, teniendo una prevalencia
del 80% en el estilo crol.
En los nadadores, las lesiones graves son poco frecuentes, en comparación
con otros deportes. Sin embargo, las lesiones del hombro son bastante comunes y
pueden llegar a limitar el desarrollo de su carrera deportiva.
Los datos expuestos anteriormente, resulta fácil
comprender que en la natación de competición el dolor de hombro sea el problema
más común, seguido de problemas en la columna cervical, musculatura del cuello
y columna dorso lumbar, y finalmente rodillas, caderas y tobillos, dependiendo sobretodo del estilo en que se nada y del gesto técnico del deportista.
Según Tovin, (2006) la natación es un
deporte en el que existen mínimos traumatismos por contacto físico como
consecuencia del desarrollo de la actividad. Sin embargo, existen lesiones de
otra naturaleza: las más frecuentes son las debidas al «síndrome de sobreuso»,
que se dan cuando un gesto se repite muchas veces en el tiempo.
El nadador realiza el mismo gesto en cada entrenamiento y durante muchos
años. Se puede decir que, para recorrer 25 metros, un nadador necesita dar 15
brazadas (8 ciclos) aproximadamente con cada brazo y a un nivel de élite o alto
rendimiento, el volumen diario de entrenamiento oscila entre 7 y 10 km. Por lo tanto,
se repetiría el gesto más de 6.000 veces cada día de entrenamiento (6 días a la
semana durante una temporada de 16 a 20 semanas). Ello va a provocar
irremediablemente un exceso de uso en las articulaciones, donde generalmente la
más castigada es el hombro. Cortes
(2014).
La Federación Internacional de Natación (FINA) 2015 desde su surgimiento ha
abordado a lo largo de los años el tema de las lesiones en la natación
competitiva y las definen, como:
Las lesiones potenciales más características de los nadadores:
·
Epicondilitis
en el codo en “mariposa”.
·
Patología
lumbar (espondilosis) en “mariposa” y “braza”.
·
Subluxación del
hombro en “espalda”.
·
Dolor
femoropatelar (rodilla) en “braza”.
·
Tenosinovitis
de los extensores del pie, en “crol” y “espalda”.
·
Síndrome
del hombro doloroso en “crol” y “mariposa”.
Pink y Tibone, (2000) citado
por Sein et al. (2010), Exponen que, de los tipos de
lesiones en la natación, las más frecuentes son las denominadas “síndrome de
hombro doloroso” que también se le conoce como “hombro del nadador” y dentro de
esta denominación se incluyen una serie de lesiones, tales como la artritis
acromioclavicular, la inestabilidad glenohumeral multidireccional y la patología
por comprensión del manguito de los rotadores, que es la más frecuente e
importante en natación.
Según Oliveira
et al. (2020), el hombro es una articulación que forma parte del tren
superior y, está formado por huesos, ligamentos, tendones y músculos que unen
el brazo con el torso. Los principales huesos que forman parte, son la
clavícula, escápula y el húmero. Así se pueden encontrar tres articulaciones
dentro del hombro: articulación acromioclavicular, la cual está formada por la
clavícula y el acromion, que permite elevar el brazo por encima de la cabeza;
la articulación glenohumeral, formada por el húmero y la fosa glenoidea de la
escápula, que permite que el brazo realice rotaciones; y la articulación
esternoclavicular, es la que conecta la extremidad superior al esqueleto axial
y permite la flexión y abducción.
Los músculos implicados en la natación son muchos. En cuanto
al tren superior, se encuentran el tríceps que ayuda en la fase de propulsión;
deltoides, ayuda en la entrada y extensión del brazo tanto en el agarre y como
el tirón; redondo mayor, pertenece al grupo de músculos del manguito rotador,
entre otros. Dentro del manguito rotador, se encuentran cuatro músculos que se
originan en la escápula. Este conjunto de músculos da equilibrio a la
articulación, previenen la subluxación de la articulación glenohumeral y tiran
del húmero hacia el interior de la escápula para estabilizar la articulación. Maglischo (2003)
El hombro es la articulación que permite más
movimientos, abducción-aducción, flexión-extensión, rotación interna y externa
y circunducción. Debido al alto grado de movimientos y la inestabilidad propia
de la articulación, presenta una serie de lesiones degenerativas e
inflamatorias. Son las que originan el hombro doloroso. Gray´sAnatomy,
(2020)
Beard, et al
(2018), plantea que el síndrome de impingement se produce cuando el tendón supraespinoso se
encuentra comprometido en su deslizamiento bajo el acromion y el arco coracoacromial. Este síndrome puede ser de carácter
primario cuando es el propio tendón o un osteofito acromial el que compromete
ese deslizamiento o, por el contrario, de carácter secundario o funcional
cuando la escápula se encuentra desestabilizada por una posición de
anteriorización y descenso.
Según Arnal (2019), la lesión del Síndrome del Hombro
del Nadador ocurre cuando se presenta un pinzamiento o pellizcamiento
de las partes blandas (ligamentos, tendones, etc.) de la articulación del
hombro. Al realizar la brazada, las partes blandas chocan con el acromio que
está directamente sobre la cabeza del húmero formando lo que se denomina
espacio subacromial. Estos pinzamientos, al tornarse repetitivos, van creando
micro desgarros en los tejidos blandos lo que a su vez causa inflamación y
dolor. El espacio subacromial va disminuyendo en su tamaño, motivado por la
inflamación de los tejidos comprometidos causando un pinzamiento secundario. El
tendón del supraespinoso, el tendón de la porción larga del bíceps, y la Bursa
subacromial son algunos de los tejidos mayormente afectados en esta zona.
Al nadar el estilo libre, se coloca el hombro en
posición de pinzamiento por lo menos en una ocasión durante cada brazada. El
punto más comprometido se encuentra al comienzo de la fase de agarre, donde
ocurre una aducción (aproximación del brazo a la línea media del cuerpo) con
rotación interna de la articulación del hombro, lo que reduce aún más el espacio
subacromial y en menor proporción durante la fase de recuperación donde se
coloca al hombro en abducción (separación del brazo desde la línea media del
cuerpo), ocasionando que la cabeza del húmero sea llevada al segmento lateral
del acromio.
Desarrollo
Según Montero (2022), citando a
Lewis, (2016), quien se desempeña como Fisioterapeuta de la Selección de
Natación Juvenil de Venezuela y como entrenador de equipos Máster de natación,
además, es miembro del American Swimming Coaches Association ASCA Nivel 1
y asesor en temas de Fisioterapia para el Instituto Gatorade de Ciencias del
Deporte en Venezuela. Expone que las principales causas para la aparición de
las lesiones de hombro en los nadadores:
·
Por sobre
uso (carga de entrenamiento). Un nadador promedio que
entrene en una piscina de 25 metros necesita aproximadamente 8 ciclos ó 16 brazadas del estilo libre para recorrer la distancia
de 25 metros. Sí este nadador entrena 6.000 m. en promedio en cada sesión de entrenamiento
durante 6 días a la semana por una temporada de 16 semanas, realizará
aproximadamente 370.000 brazadas durante la temporada. Esto provoca
irremediablemente estrés sobre la articulación del hombro.
·
Por mal
uso (técnica de nado no adecuada). La natación es un
deporte donde debe prevalecer la técnica de nado. Sin esto no sólo estará más
propensos a lesiones, sino también se está dando ventaja a los rivales.
·
Laxitud e
inestabilidad articular. De por sí,
la articulación del hombro es inestable por sus características anatómicas,
ella sacrifica estabilidad para dar más movilidad.
·
Por la
biomecánica del nado, principalmente de estilo libre. La
mayor parte de la fuerza propulsiva del nadador está dada por los miembros
superiores, esto sobre carga la
articulación del hombro.
·
Disfunción
escapular. La escápula trabaja en conjunto con
el hombro para que éste realice los movimientos más fácilmente. Luego de 30° de
abducción del brazo con respecto al cuerpo la escápula realiza una rotación
externamente de 1° por cada 2° de abducción del brazo. A esto se le denomina
ritmo escápulo-humeral.
·
Fatiga del
manguito rotador, que está
formado por un grupo de músculos (Supraespinoso, Infraespinoso, Subescapular y
Redondo Menor) que aparte de su función motora juegan un importante rol en la
estabilidad del hombro, al tener éstos debilidad o fatiga muscular no harán
bien su labor de estabilizadores dinámicos de la articulación y conllevará a
posibles lesiones.
·
En
entrenamiento con resistencia. Uso
inadecuado de las paletas en la piscina.
·
Incremento
brusco de la carga de entrenamiento.
·
Fatiga
muscular por sobre-entrenamiento. No habrá
buena ejecución de los gestos deportivos con fatiga muscular.
La lesión por sobrecarga o sobreuso (OveruseInjury)
Meeusen, et al. (2013),
plantean que las lesiones por sobrecarga, (también conocidas como lesiones por
sobreuso o overuse injuries) son daños en músculos,
tendones, ligamentos, huesos o articulaciones que ocurren debido a microtraumas repetitivos sin tiempo suficiente para la
recuperación. A diferencia de las lesiones agudas (como esguinces o fracturas
por impacto), estas se desarrollan progresivamente por la acumulación de estrés
mecánico en los tejidos.
Características principales:
1. Etiología: Resultan de movimientos repetitivos, cargas excesivas o
técnica inadecuada durante actividades deportivas, laborales o
recreativas.
2. Mecanismo: La falta de adaptación del tejido a las demandas repetidas
lleva a inflamación, degeneración o fracturas por estrés.
3. Ejemplos comunes:
- Tendinopatías (tendinitis
aquílea, rotuliana).
- Fracturas por estrés (en tibia,
metatarsianos).
- Bursitis o síndromes de fricción
(como el síndrome de la banda iliotibial).
Estas lesiones son prevenibles mediante ajustes en la carga de
entrenamiento, periodización y evaluación biomecánica.
Fisiopatología de las lesiones de sobreuso deportivo.
En la fisiopatología de las lesiones en el deporte se
tendrá en cuenta la estructura afectada para poder explicar cómo se producen
las mismas en los diferentes tejidos. Se utilizó los criterios de Anillo et al.
(2016).
A nivel muscular: estas lesiones ocurren siguiendo
tres mecanismos:
Mecanismo por contractura: el microtrauma repetido
produce inflamación y dolor. El aumento de la inflamación genera rigidez; si la
inflamación continúa aumentando, así como el dolor, produce mayor rigidez que
lleva a mayor contractura hasta alcanzar un hombro congelado o una contractura
irreversible aún más grave.
Mecanismo de ruptura de miofibrillas: este mecanismo acompaña a la falta de entrenamiento
y a un entrenamiento inadecuado. Cuando se rompen las miofibrillas el primer
signo que aparece es el dolor a lo que a veces no se le presta importancia
porque es una lesión pequeña. Se produce remodelación fibrosa que tiende a
calcificarse y con la repetición del ejercicio provoca nuevas rupturas que con
lleva a un hematoma, una nueva calcificación y si continúa el ejercicio se crea
un círculo vicioso (ruptura-hematoma-calcificación-ejercicio-ruptura) hasta
producirse la ruptura total del músculo.
Mecanismo por fatiga muscular: es uno de los mecanismos más frecuentes; la fatiga
muscular produce edemas, cambios enzimáticos, dificultad circulatoria, aumento
de la presión local a nivel de los músculos, esto produce un Síndrome
Compartimental que puede hacerse crónico y provocar incluso lesiones
irreversibles. Si esto se repite el síndrome crónico puede hacerse agudo y
producir lesiones de necrosis del miembro o partes del mismo.
A nivel del tendón ocurre por fricción y microtraumas
repetidos produciendo tendinitis y tenosinovitis. Esta inflamación produce
compresión y déficit circulatorio, que puede llegar a afectar la inserción
tendinosa produciendo fibrositis de inserción o insercionitis (microarrancamientos)
que posteriormente puede llegar a calcificarse y por último romper el tendón.
A nivel del hueso se produce por microtrauma
y fuerza por tracción (más importante). Compresión, cizallamiento y flexión en
todos ellos se produce como primer mecanismo una reabsorción del hueso por microlesión y arrancamiento del periostio en inserciones
musculares. Esta reabsorción da lugar a una remodelación que se produce a
través del periostio (hipertrofia de la cortical) para soportar el aumento de
la carga.
Dando lugar a una periostitis inflamatoria que es la
manifestación orgánica reconstructora ante la microlesión
de arrancamiento. Si se detiene la actividad física la lesión resuelve, si
continúa el ejercicio provoca más microtrauma
(estrés), los procesos de neoformación ósea que son más lento, no cubren el
exceso de destrucción (microlesiones) se compromete
la nutrición ósea originando, por tanto, microfisuras,
fisura por fatiga y por último una fractura por fatiga o por estrés.
A nivel del
cartílago se produce por microtraumas que originan inflamación, ocasionando lesión
del cartílago (primera inflamación), por debajo del mismo se produce
hundimiento del hueso subcondral y se produce la fractura subcondral.
Normalmente esto se regresa a través de una remodelación ósea, pero si continúa
el ejercicio y se repiten los microtraumas, además de
las fracturas subcondrales se producen cambios enzimáticos locales y originan condrosis produciendo condritis que van a originar
fibrocartílagos y se produce liberación de cuerpos libres articulares que
lesionan aún más la articulación.
A nivel de los nervios las lesiones ocurren siguiendo
cuatro mecanismos:
Por el tironamiento repetido: esto provoca una mala oxigenación que lleva a una
lesión nerviosa.
Por hipertrofia muscular: se produce compresión vascular, mala oxigenación y
lesión nerviosa. El músculo aumenta exageradamente dentro de las vainas sin que
estas cedan.
Por trauma directo: al ocurrir un trauma el edema que se produce en esa
región por donde transcurre un nervio produce déficit circulatorio originando
una mala oxigenación llegando a producir una lesión nerviosa.
Por aumento de la presión de forma prolongada: Se observa en atletas que están sometidos a grandes
esfuerzos mantenidos. Ejemplo: Neuroma de Morton por exceso de carga sobre el pié.
Diagnóstico de las lesiones de hombro por sobreuso en
los nadadores.
El diagnóstico de una lesión deportiva de hombro por sobreuso se basa en la
evaluación clínica, antecedentes deportivos y estudios complementarios. A
continuación, se detallan las referencias clave y el enfoque diagnóstico:
1.
Antecedentes y Examen Clínico
Historia deportiva: Deportes con movimientos repetitivos del hombro
(natación, tenis, béisbol, voleibol, halterofilia).
Síntomas comunes:
- Dolor progresivo en el hombro,
especialmente en movimientos por encima de la cabeza.
- Debilidad o fatiga muscular.
- Rigidez o sensación de
inestabilidad.
Examen físico:
- Pruebas específicas:
- Signo de Neer, (impingementsubacromial).
- Prueba de Hawkins-Kennedy,
(pinzamiento subacromial).
- Prueba de Jobe
(empt can test) para el supraespinoso.
- Prueba de O'Brien (lesión del labrum o SLAP).
- Evaluación de rangos de movimiento
(ROM) activo/pasivo y fuerza muscular.
2. Diagnósticos Diferenciales Comunes
- Síndrome de pinzamiento subacromial.
- Tendinopatía del manguito rotador (supraespinoso frecuente).
- Bursitis subacromial/subdeltoidea
- Lesión SLAP (labrum superior).
- Capsulitis adhesiva ("hombro
congelado" en casos crónicos).
- Inestabilidad glenohumeral (microtraumas
repetitivos).
3. Estudios Complementarios
- Imágenes:
- Radiografía (para descartar
calcificaciones, alteraciones óseas).
- Ecografía dinámica (evaluación de
tendones y bursa).
- Resonancia magnética (RM) (gold standard para tejidos blandos: manguito rotador, labrum).
- Diagnóstico por inyección:
Infiltración con anestésico local en espacio subacromial (alivio del dolor
confirma pinzamiento).
El estudio de las lesiones deportivas como herramienta para la prevención y la mejora del rendimiento en los nadadores ha sido objeto de múltiples estudios en los
últimos años. Los resultados obtenidos en esta investigación, que revelaron una
alta incidencia de lesiones y resultados mixtos en rendimiento y bienestar
general, invitan a una reflexión crítica sobre la efectividad en la prevención.
Fisioprofilaxis: El
prefijo “fisio” (physis) es de origen griego, se refiere a la naturaleza física
del cuerpo humano y “profilaxis” es un concepto referido a las medidas médicas
y de higiene orientadas a prevenir y limitar el desarrollo de una enfermedad y
liberarse de una patología (Rodineau, 2004).
La fisioprófilaxis o
prevención deportiva se aplica a los deportistas como proceso, que integra el
rendimiento y la prevención, debe estar presente en todos los niveles de la
preparación física para evaluar las capacidades físicas, el esfuerzo muscular,
el desarrollo de sectores bioenergéticos, preparación para la coordinación
específica y programación de contenidos de entrenamiento; es la encargada de
prevenir las deficiencias provocadas por el entrenamiento deportivo basadas en
un conjunto de actuaciones, consejos médicos y salvo excepciones se hacen
difíciles separarlas de la medicina curativa (Kuehlein,
Sghedoni, Visentin, Gérvas y Jamoule, 2010).
La Organización Mundial de la Salud (OMS), reconoce el
papel preponderante de la prevención sobre la intervención o terapéutica (Alba,
1990).
La prevención, se clasifica como primaria cuando se
pretende evitar la aparición de la lesión por primera vez, secundaria si se
trata de evitar que la lesión ya producida se repita y, por último, la
terciaria la más especializada donde se propone anticipar y reducir las
incidencias de lesiones con métodos de intervención multifactoriales (Parkkari, Kujala y Kannus, 2001).
Según los autores anteriores: la prevención deportiva
ofrece diversidad de posibilidades para la compensación y la reducción de las
cargas grandes e intensas en el marco general y específico del deporte, pero
debe cumplir ciertas condiciones, tales como:
La prevención a corto plazo: Comienza con el
calentamiento general y específico de cada deporte, antes de entrenar y después
de cada competición.
La prevención a mediano plazo: En el período
de cambio y de preparación en el sentido de un desarrollo óptimo de las
características básicas motrices ─ejercicios compensatorios y tipos de
deportes. A través de estos ejercicios se deben evitar las inestabilidades de
las articulaciones y las sobrecargas.
La prevención a largo plazo: Frente a los
efectos negativos de las cargas deportivas tanto en el sistema
músculo-esquelético como sobre los órganos y funciones del cuerpo. El objetivo
de esta medida es la reposición más extensa posible en el tiempo y la capacidad
de producción deportiva.
Conclusiones
El estudio evaluó el impacto de la natación y el tratamiento de las
lesiones, el tratamiento y el bienestar de los atletas de natación de las
Academia Provincial de Deportes Acuáticos Pedro Tellez
Valdez de Pinar del Rio. Se observó una alta incidencia de lesiones, lo que
resalta la necesidad de estrategias efectivas para la prevención. Los atletas expresaron
que las lesiones deportivas limitan su vida deportiva y sus resultados
deportivos.
Referencias bibliográficas
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del Hombro del nadador: actualización en el diagnóstico y tratamiento. Archivos
de Medicina del Deporte, 36(29) 129-135
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Brum& Dos Santos, (2020).
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Lesiones deportivas más frecuentes en la natación. Instituto Superior de Cultura Física.